El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, emitió una declaración calificando el brote de ébola en la República Democrática del Congo como una situación "extremadamente grave y difícil" que requiere atención internacional inmediata.
Según cifras oficiales del ministerio de Comunicación congoleño, hasta el lunes se registraban 221 fallecimientos sospechosos vinculados al virus, además de 930 casos probables de contagio en territorio congoleño.
La OMS advirtió que los países que comparten frontera con la República Democrática del Congo enfrentan un nivel de riesgo elevado ante la posibilidad de que el brote cruce las fronteras nacionales, lo que podría desencadenar una crisis sanitaria regional.
El ébola es una enfermedad viral hemorrágica con tasas de mortalidad que pueden alcanzar hasta 90 por ciento en algunos brotes, según datos históricos de la organización sanitaria internacional.
Las autoridades sanitarias internacionales mantienen vigilancia estrecha sobre la evolución del brote mientras se despliegan equipos de respuesta rápida en la zona afectada para contener la propagación del virus.
La declaración de Tedros Adhanom Ghebreyesus desde Ginebra subraya la urgencia de coordinar esfuerzos internacionales para evitar que la epidemia se convierta en una emergencia sanitaria de alcance continental.