El proyecto del vehículo eléctrico Olinia, una iniciativa que ha sido promovida como un estandarte de la administración de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, está generando un considerable revuelo en el sector empresarial. Fuentes cercanas al proyecto revelan que más de diez grupos empresariales, tanto nacionales como internacionales, han manifestado un fuerte interés en participar en la estructura financiera e industrial de lo que se proyecta como la futura armadora mexicana.

Este entusiasmo empresarial se alinea con la ambiciosa meta de producción inicial de 50 mil unidades para el año 2029. Roberto Capuano Tripp, director del proyecto Olinia, confirmó en entrevista con El Financiero que las conversaciones con estos potenciales socios están en una fase activa y prometedora. "Tenemos varias conversaciones activas con diferentes grupos empresariales que han mostrado interés", afirmó Capuano, destacando que el número de interesados ya se encuentra en "un número de dos dígitos bajo, más de 10 sí tenemos".

La estrategia de Olinia, según explicó Capuano, se basa en la suma de socios estratégicos que no solo aporten el capital necesario, sino que también enriquezcan el proyecto con su experiencia industrial y sus capacidades comerciales. El objetivo es claro: acelerar el desarrollo y la consolidación de la marca mexicana en un mercado cada vez más competitivo.

Capuano detalló que la iniciativa requiere la construcción de una estructura integral que abarque todas las fases del ciclo de vida del vehículo. Esto incluye no solo la manufactura de las unidades, sino también la garantía de una operación comercial eficiente, el establecimiento de una red de mantenimiento robusta y el aseguramiento del suministro de refacciones.

"Necesitamos la arista financiera para el dinero que requerimos y la arista industrial para el know-how de manufactura que requerimos y para todo lo que tiene que ver con el servicio de postventa (mantenimiento, refacciones y garantías) e incluso la venta misma. Eso es parte de lo que estamos construyendo", enfatizó el director del proyecto.

Actualmente, el proyecto Olinia se encuentra en la etapa crucial de integración de aliados estratégicos. Las negociaciones buscan asegurar que los socios potenciales estén plenamente alineados con los objetivos y la visión a largo plazo del proyecto, garantizando así una base sólida para su crecimiento futuro.

El director del proyecto Olinia expresó optimismo respecto a la rentabilidad futura de la empresa. La meta es clara: que Olinia no solo sea un vehículo de movilidad, sino también una inversión rentable y generadora de utilidades para sus socios. Esta visión de rentabilidad impulsa la exploración de nuevos mercados y segmentos de movilidad.

"Ya tenemos este modelo que es el de pasajeros de baja velocidad y el de carga que vamos a presentar el prototipo en julio, entonces, como cualquier empresa tenemos aspiraciones de crecer y de entrar a nuevos mercados y para eso nuestros requerimientos de capital van a ir cambiando o mejor dicho los tenemos pensados a futuro considerando que vamos a querer entrar a más segmentos del mercado", aseguró Capuano.

Un factor clave que ha generado gran interés es el precio competitivo del vehículo. Con un costo al usuario final de 150 mil pesos, Olinia se posiciona para competir en segmentos de entrada donde la oferta actual es limitada. Este precio no solo busca democratizar el acceso a la movilidad eléctrica, sino que también está diseñado para asegurar márgenes de utilidad desde el inicio de las entregas, previstas para el verano de 2027.

"Olinia está pensado para ser un vehículo para que sea accesible para un segmento con un monto con el cual ahorita no puedes comprar un vehículo. Nosotros anunciamos ayer y vamos a mantener el precio desde los 150 mil pesos. Te puedo confirmar que los precios que estamos en este momento discutiendo son precios que generan utilidades", sostuvo Capuano Tripp, subrayando la viabilidad económica del proyecto.

La participación de múltiples empresas en la fabricación de Olinia no solo valida la visión detrás del proyecto, sino que también refuerza la capacidad de México para desarrollar y producir vehículos de vanguardia. La colaboración público-privada se perfila como el motor principal para consolidar a Olinia como un referente en la industria automotriz eléctrica nacional.

Este interés empresarial subraya la confianza en el potencial de la industria automotriz mexicana y en la apuesta por la electromovilidad. La suma de capital, tecnología y experiencia de diversos actores promete impulsar a Olinia hacia el éxito, cumpliendo con las expectativas de producción y posicionándose como una alternativa atractiva y accesible en el mercado.

El proyecto Olinia representa una oportunidad significativa para el desarrollo económico y tecnológico del país, fomentando la innovación y la creación de empleos en un sector de alta relevancia estratégica. La respuesta positiva del sector productivo es un claro indicativo del potencial de este ambicioso proyecto.

La consolidación de Olinia como una marca exitosa dependerá de la efectiva integración de sus socios y de la ejecución de su plan de producción y comercialización. Sin embargo, el interés inicial de más de diez grupos empresariales es un presagio alentador para el futuro de la movilidad eléctrica en México.