Fuerzas de seguridad estadounidenses activaron protocolos de emergencia alrededor de la Casa Blanca este viernes tras reportes de disparos en las inmediaciones del complejo presidencial. El operativo incluyó el cierre de accesos y el despliegue de la Guardia Nacional para reforzar el perímetro.
El presidente Donald Trump se encontraba dentro de la residencia oficial al momento del incidente, mientras sostenía conversaciones relacionadas con las negociaciones entre Washington y Teherán. El mandatario ha reiterado en días recientes que un posible acuerdo con Irán permanece sobre la mesa, en medio de crecientes tensiones en Medio Oriente.
Un turista canadiense identificado como Reid Adrian relató a medios internacionales que escuchó "probablemente entre 20 y 25 ruidos que sonaban como fuegos artificiales, pero eran disparos, y entonces todo el mundo empezó a correr". Reporteros presentes en el jardín norte recibieron instrucciones de resguardarse en la sala de prensa tras activarse los protocolos de seguridad.
Kash Patel, director del FBI, confirmó en redes sociales que agentes federales se encontraban en el lugar apoyando al Servicio Secreto en la respuesta al incidente. "El FBI está en el lugar y apoya al Servicio Secreto en la respuesta a disparos efectuados cerca de los terrenos de la Casa Blanca", escribió.
Este es el tercer episodio de seguridad en menos de un mes que obliga a activar protocolos de emergencia en la zona. El 25 de abril, un hombre armado con escopeta, pistola y varios cuchillos intentó forzar un control de seguridad durante la cena anual de corresponsales en el hotel Washington Hilton, donde se encontraba Trump. Un agente del Servicio Secreto resultó herido por el impacto de una bala en su chaleco antibalas.
El 4 de mayo, agentes de seguridad dispararon contra una persona cerca del Monumento a Washington, lo que provocó el cierre temporal de la Casa Blanca y un amplio operativo en la zona. Tras aquel incidente del 25 de abril, autoridades federales anunciaron una investigación para revisar cómo el sospechoso logró acercarse al recinto y evaluar posibles cambios en los esquemas de seguridad de futuros eventos presidenciales.
La seguidilla de alertas plantea interrogantes sobre la efectividad de los protocolos de protección presidencial. El perímetro de la Casa Blanca ha enfrentado múltiples amenazas en las últimas semanas, obligando a las autoridades a reforzar constantemente la vigilancia alrededor del complejo y restringir accesos de manera recurrente.