El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu instruyó este lunes incrementar las operaciones militares contra Líbano, al tiempo que reiteró su compromiso de desmantelar al grupo proiraní Hezbollah.

La decisión se produce después de que varios integrantes de su gabinete de línea ultraderechista demandaran retomar una campaña militar de gran escala contra el país vecino, incluyendo bombardeos sobre la capital libanesa.

Entre los funcionarios que presionaron por la escalada destacan Itamar Ben Gvir, titular de Seguridad Nacional, y Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, ambos conocidos por sus posturas de línea dura en materia de seguridad.

Netanyahu, quien enfrenta una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional, respondió a las exigencias de su ala más radical con el anuncio de intensificar la presión militar sobre territorio libanés.

La declaración del mandatario israelí eleva las tensiones en una región ya marcada por conflictos prolongados entre Israel y grupos armados respaldados por Irán.

La comunidad internacional observa con preocupación el potencial escalamiento de hostilidades que podría desestabilizar aún más el Medio Oriente y afectar a la población civil libanesa.