En medio de la conmoción por la devastadora riada que ha azotado Nepal, cobrándose más de mil vidas y dejando a miles de personas desaparecidas, las autoridades del país han lanzado un llamado urgente a la comunidad internacional: no cancelen sus viajes.
El ministro de Turismo, Khadak Raj Paudel, emitió un video en el que implora a los potenciales visitantes que mantengan sus planes de viaje, enfatizando que la visita de cada turista es crucial para la supervivencia económica de las comunidades locales y de innumerables familias que dependen del sector.
“Si tenía previsto visitar Nepal, este es el momento de venir, no de cancelar. Su visita apoya a las comunidades locales, a los trabajadores del sector turístico, a las empresas y a innumerables familias cuyos medios de vida dependen del turismo”, declaró Paudel, buscando mitigar la ola de cancelaciones que amenaza con paralizar uno de los pilares económicos de la nación.
Un Llamado a la Resiliencia Económica
La petición del ministro subraya la delicada situación económica que enfrenta Nepal tras el desastre natural. El turismo no es solo una fuente de ingresos, sino el sustento de una vasta red de trabajadores, desde guías de montaña y porteadores hasta personal de hoteles y artesanos. La interrupción abrupta de este flujo turístico podría tener consecuencias devastadoras y prolongadas para la recuperación del país.
Paudel aseguró que, a pesar de la tragedia, la mayoría de los destinos turísticos de Nepal permanecen intactos y seguros para los visitantes. “Aunque la reciente catástrofe ha afectado a algunas zonas y alterado vidas, la mayoría de los destinos turísticos de Nepal siguen siendo seguros”, afirmó, buscando disipar los temores que pudieran disuadir a los viajeros.
El Impacto de las Cancelaciones
Operadores turísticos y hoteleros han reportado un aumento alarmante en las cancelaciones de reservas, especialmente para la temporada alta que abarca de septiembre a noviembre. Mandip Giri, director general del hotel Dom Himalaya, señaló que las reservas, que inicialmente superaban el 90 por ciento, han visto una caída del 20 por ciento. Esta tendencia, advierten, podría agravarse si no se toman medidas efectivas para restaurar la confianza de los viajeros.
El sector turístico nepalí ya venía enfrentando desafíos previos al desastre. Las protestas de la llamada generación Z en 2025 y la inestabilidad en Oriente Medio habían generado cierta incertidumbre. Ahora, la riada se suma a esta lista de adversidades, poniendo a prueba la resiliencia de una industria vital.
Peregrinaciones y Rutas Clave Afectadas
El desastre ha tenido un impacto particularmente severo en el lucrativo mercado de peregrinaciones al Kailash Mansarovar, en el Tíbet, una ruta que estaba en pleno apogeo. La zona de Rasuwa-Kerung, uno de los principales pasos fronterizos entre Nepal y China, se vio directamente afectada por las inundaciones, interrumpiendo uno de los flujos de visitantes más importantes.
Basu Adhikari, director general de Touch Kailash Travels & Tours, un operador especializado en estas peregrinaciones, expresó su preocupación. A pesar del aumento de los costos debido a la inflación y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, este año se preveía un récord en reservas. Sin embargo, el desastre natural podría revertir estas proyecciones positivas.
Identificación de Turistas Desaparecidos
La Junta de Turismo de Nepal ha informado que 583 viajeros extranjeros se encuentran entre los desaparecidos tras la riada. Los ciudadanos indios encabezan la lista con 178 desaparecidos, seguidos por 55 estadounidenses, 53 ucranianos, 51 malasios, 35 australianos y 33 británicos, entre otros. Las labores de búsqueda y rescate, que ya se encuentran en su octavo día, continúan revelando la magnitud de la tragedia y la extensión de la devastación.
En contexto, Nepal es un país que depende en gran medida del turismo, especialmente del montañismo y el trekking, actividades que atraen a miles de aventureros cada año. La infraestructura turística, aunque en desarrollo, es vulnerable a desastres naturales como deslizamientos de tierra e inundaciones, exacerbados en ocasiones por el cambio climático. La recuperación económica post-desastre en Nepal a menudo se ve entrelazada con la capacidad del país para mantener y revitalizar su sector turístico.
Históricamente, Nepal ha demostrado una notable resiliencia ante la adversidad, recuperándose de terremotos y otros desastres naturales para reabrir sus senderos y recibir a visitantes. Sin embargo, la magnitud de esta riada y su impacto en la infraestructura y la percepción de seguridad plantean un desafío significativo. El llamado del gobierno a no cancelar viajes es un reflejo de la urgencia por mantener la actividad económica y evitar un colapso prolongado del sector.
Las implicaciones de esta situación van más allá de lo económico. El turismo en Nepal también juega un papel importante en la preservación cultural y ambiental, al generar fondos que pueden ser reinvertidos en la conservación de sus vastos parques nacionales y sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La interrupción de estos ingresos podría poner en riesgo estos esfuerzos.
Analistas señalan que la estrategia de Nepal de pedir a los turistas que continúen visitando el país es una táctica común en naciones que dependen fuertemente del turismo tras un desastre. El objetivo es doble: por un lado, mantener un flujo de ingresos vital y, por otro, proyectar una imagen de normalidad y seguridad para atraer futuras visitas. La efectividad de esta estrategia dependerá de la percepción global y de la capacidad del gobierno para garantizar la seguridad y la accesibilidad de las zonas turísticas.
La comunidad internacional, por su parte, observa con atención. La respuesta de los turistas y de las agencias de viajes será un barómetro de la confianza en la recuperación de Nepal. El éxito en la gestión de esta crisis no solo dependerá de la ayuda humanitaria, sino también de la capacidad de Nepal para convencer al mundo de que sus maravillas naturales y culturales siguen esperando ser descubiertas, de manera segura y responsable.
El futuro inmediato del turismo nepalí pende de un hilo, y el llamado del ministro Paudel es un grito de esperanza y pragmatismo en medio de la devastación, buscando equilibrar la necesidad de duelo y reconstrucción con la imperiosa urgencia de mantener viva la economía que sostiene a su pueblo.