La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) anunció la adjudicación de contratos a cuatro compañías estadounidenses para el desarrollo de tecnología destinada a una futura base lunar, apenas dos meses después de que la misión Artemis II completara exitosamente su sobrevuelo alrededor de la Luna.

Los contratos contemplan el diseño y fabricación de módulos de aterrizaje, vehículos de exploración tipo rover y sistemas de drones no tripulados que operarán en la superficie lunar. Estas herramientas forman parte de la infraestructura necesaria para establecer una presencia humana sostenida en el satélite natural de la Tierra.

La decisión llega en un momento de aceleración del programa Artemis, que busca retornar astronautas a la Luna después de más de cinco décadas. El sobrevuelo de Artemis II, realizado en marzo pasado, marcó el primer vuelo tripulado del programa y validó sistemas críticos para las misiones de alunizaje programadas.

Las cuatro empresas seleccionadas trabajarán en paralelo desarrollando diferentes componentes del ecosistema lunar. Los módulos de aterrizaje permitirán transportar carga y eventualmente tripulación, mientras que los rovers facilitarán la exploración de terreno y los drones proporcionarán reconocimiento aéreo en el ambiente de baja gravedad lunar.

La NASA no ha revelado el monto total de los contratos ni los plazos específicos de entrega, aunque fuentes de la industria aeroespacial estiman que los primeros prototipos podrían estar listos para pruebas en los próximos dos años.

Esta iniciativa representa un paso concreto hacia la construcción del Campamento Base Artemis, la instalación permanente que Estados Unidos planea establecer en el polo sur lunar, donde se han detectado depósitos de hielo de agua que podrían ser cruciales para misiones de larga duración.