Las acciones de las empresas bajo el mando de Elon Musk sufrieron un severo revés este jueves, profundizando la caída iniciada tras los resultados electorales de mitad de mandato en Estados Unidos, donde los demócratas obtuvieron un desempeño más sólido de lo esperado. La preocupación de los inversores se centra en la posibilidad de que los ambiciosos planes de expansión del magnate se vean obstaculizados por el nuevo panorama político.
Específicamente, los títulos de Tesla experimentaron un descenso de hasta el 12 por ciento en la jornada, sumándose a la caída del 3.3 por ciento registrada el día anterior. En lo que va del año, las acciones de la automotriz eléctrica acumulan una depreciación cercana al 24 por ciento, reflejando una tendencia negativa persistente.
Por su parte, SpaceX, la compañía aeroespacial de Musk, también vio sus acciones desplomarse hasta un 11 por ciento este jueves, después de haber caído un 3.8 por ciento el miércoles. La magnitud de las pérdidas es considerable: desde que se conocieron los resultados electorales, Tesla y SpaceX han perdido conjuntamente 411 mil millones de dólares en valor de mercado.
Analistas del sector, como Joe Gilbert de Integrity Asset Management, señalan que el mercado está reevaluando el riesgo asociado a la expansión de Musk, particularmente en lo referente a la construcción de centros de datos. "Tesla y SpaceX son una oferta de 2 por 1", comentó Gilbert, sugiriendo que la interconexión de sus negocios y la percepción de riesgo están impulsando una ola de ventas en el sector tecnológico.
La situación se agrava por el hecho de que los demócratas lograron asegurar puestos clave en Texas, estado que alberga las sedes principales de Tesla y SpaceX. La victoria de Gina Hinojosa sobre el gobernador republicano Greg Abbott en Texas, un estado tradicionalmente conservador, ha generado particular atención. Durante su campaña, Hinojosa abogó por una moratoria en la construcción de centros de datos y cuestionó las contribuciones políticas de Musk, así como las exenciones fiscales otorgadas a sus empresas.
James Talarico, quien obtuvo un escaño en el Senado de Texas, también ha sido crítico con Musk, acusándolo de gastar sumas considerables para apoyar a candidatos republicanos. "Elon Musk está intentando comprar este escaño en el Senado de Texas", declaró Talarico, refiriéndose a la fuerte inversión del magnate en la campaña republicana.
Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers, advirtió sobre las consecuencias de tales inversiones políticas fallidas. "Si trasladas tus negocios a lo que consideras un estado favorable, y luego gastas cientos de millones de dólares para elegir a una lista de candidatos afines solo para que pierdan estrepitosamente, eso tendrá consecuencias", afirmó.
Estas caídas se enmarcan en un contexto de debilidad generalizada en el mercado bursátil, que está afectando de manera desproporcionada a las empresas de inteligencia artificial, fabricantes de chips y compañías tecnológicas. El índice Nasdaq 100, un barómetro de este sector, registró su peor desempeño intradía desde abril de 2025, cayendo hasta un 6.4 por ciento.
La percepción de riesgo en el mercado de opciones también ha aumentado. Los operadores han mostrado una postura más bajista respecto a Tesla desde abril de 2025, y la asimetría de las opciones de venta de SpaceX ha alcanzado su nivel más alto desde su oferta pública inicial en junio.
Seth Goldstein de Morningstar vincula estas tendencias a una posible desaceleración en el sector de la inteligencia artificial, afectando tanto a las ambiciones de SpaceX en superinteligencia como a los vehículos autónomos de Tesla.
En cuanto a la fortuna personal de Elon Musk, las pérdidas son sustanciales. Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, su patrimonio neto se ha reducido en casi 74 mil millones de dólares en las últimas 24 horas, sumándose a una caída previa de 33.5 mil millones de dólares. A pesar de estas mermas, Musk se mantiene como la persona más rica del mundo, aunque su fortuna está considerablemente por debajo de su pico.
Adicionalmente, los analistas de mercado expresan preocupación por las implicaciones de los resultados electorales en la potencial fusión entre Tesla y SpaceX. Se ha informado que comités especiales de ambas compañías están evaluando la operación, con presiones para concretarla antes de que finalice la administración Trump.
David Wagner, gestor de cartera de Aptus Capital Advisors, considera que el mercado está reaccionando a un aumento del riesgo político. "Los inversores interpretan los resultados de mitad de mandato como la posibilidad de un mayor escrutinio de las transacciones gubernamentales de Musk", señaló.
El panorama se torna incierto para Musk y sus empresas, quienes enfrentan ahora un entorno político y de mercado más desafiante, lo que podría reconfigurar sus estrategias de crecimiento y su valoración bursátil en los próximos meses.