Las acciones de SpaceX, la joya de la corona de Elon Musk, protagonizaron un debut bursátil estratosférico este viernes, registrando un alza superior al 30% y alcanzando los 175 dólares por acción. Este hito, en su primer día de cotización tras la mayor oferta pública inicial (OPI) de la historia, ha coronado al controvertido empresario como el primer billonario del mundo, una cifra que en la escala numérica tradicional española equivale a un trillonario.
La operación, que busca recaudar más de 75,000 millones de dólares, se perfila como el preludio de una oleada de salidas a bolsa de empresas punteras en el campo de la inteligencia artificial en los próximos meses, marcando una nueva era de inversión tecnológica.
La magnitud de la fortuna de Musk puede generar confusión debido a las diferencias entre las escalas numéricas anglosajona y española. Mientras que en Estados Unidos un "billion" se traduce como mil millones, en español un "billón" representa un millón de millones. Por lo tanto, la cifra que celebra la prensa estadounidense como "billón" de dólares, se traduce en nuestro idioma como "trillón", consolidando a Musk como el primer empresario en superar esta barrera monumental.
El histórico debut en el mercado Nasdaq de Nueva York culminó semanas de intensa expectación inversora en torno a SpaceX, una compañía que ha mutado de ser un mero fabricante de cohetes a un conglomerado diversificado que abarca satélites e inteligencia artificial.
"SpaceX quiere ser capaz de llevarlos a la Luna, llevarlos a Marte y, en última instancia, más allá", declaró un eufórico Musk durante un evento de lanzamiento en Starbase, Texas, rodeado de su equipo. "Con el increíble equipo que tenemos aquí en SpaceX, lograremos hacerlo realidad para ustedes", añadió, reafirmando su ambición espacial.
La celebración se extendió por Nueva York, donde cerca de un centenar de personas se congregaron frente a la sede del Nasdaq, mientras SpaceX conmemoraba la ocasión con un letrero de neón en Times Square que rezaba: "Construyendo la infraestructura hacia el futuro".
"Musk se fija objetivos muy futuristas que nadie más está planteando, y creo que eso ha entusiasmado a mucha gente", comentó Sarin Sio, de la firma financiera Dovetail, quien presenció el frenesí en la sede del Nasdaq. La empresa había fijado el precio de más de 555 millones de acciones en 135 dólares cada una, valorando a SpaceX en algo menos de 1.8 billones de dólares antes de la apertura del mercado.
La subida del viernes elevó su valor de mercado a cerca de 2 billones de dólares, situando a SpaceX entre las diez empresas más valiosas de Estados Unidos, superando a gigantes como Tesla, Meta (propietaria de Facebook) y Walmart. Las opciones sobre casi 83 millones de acciones adicionales podrían incrementar el total recaudado por encima de los 86,000 millones de dólares.
Fundada por Musk en 2002, SpaceX ha experimentado una expansión vertiginosa, integrando la compañía de inteligencia artificial xAI, que a su vez engloba la plataforma de redes sociales X (anteriormente Twitter). El conglomerado, que cotiza bajo el símbolo bursátil "SPCX", está siendo objeto de un escrutinio minucioso para evaluar cómo Wall Street asimila esta oferta sin precedentes.
SpaceX se ha adelantado así a otros titanes de la IA que también aspiran a salir a bolsa, como OpenAI y Anthropic, que recientemente presentaron su documentación inicial ante los reguladores. Esta OPI se produce poco más de un año después de que Musk dejara la administración del expresidente Donald Trump, tras liderar durante meses la polémica iniciativa DOGE para recortar el gasto público, todo ello mientras compaginaba sus funciones como CEO de Tesla y SpaceX.
El respaldo de Musk a figuras políticas controvertidas y sus frecuentes comentarios incendiarios en X han convertido al empresario en una figura polarizante. Sin embargo, esta histórica salida a bolsa demuestra que su influencia y el respaldo de los inversores permanecen intactos. Según Bloomberg, la oferta registró una demanda superior a cuatro veces la oferta inicial.
Se anticipa que esta OPI genere miles de nuevos millonarios y varios multimillonarios, permitiendo capitalizar su inversión a empleados actuales y antiguos, así como a una larga lista de inversores, tras casi un cuarto de siglo de historia de la compañía.
No obstante, las finanzas de SpaceX no están exentas de riesgos. Su elevada valoración depende en gran medida de que Musk cumpla promesas audaces, como la instalación de centros de datos en el espacio y la colonización de Marte con tecnología aún en desarrollo. Gran parte de su éxito futuro se sustenta en la expansión del servicio de internet por satélite Starlink y en el despegue de xAI, su incursión en el competitivo mercado de los chatbots.
Aunque SpaceX muestra un crecimiento robusto, con ingresos que alcanzaron los 18,700 millones de dólares en 2025, también registra pérdidas significativas, con un saldo negativo neto de 4,900 millones de dólares, atribuido principalmente a las cuantiosas inversiones en el desarrollo de capacidades de IA. A pesar de ello, la documentación presentada por SpaceX proyecta ingresos potenciales superiores a 28.5 billones de dólares en sus diversos mercados, un pronóstico extraordinario que consolida a Musk como la figura financiera más dominante del planeta.