La fiebre del Mundial 2026 no solo se vivirá en las canchas, sino también en las oficinas y hogares de miles de mexicanos. Ante la expectativa que genera la justa deportiva, un número significativo de empresas en México está considerando implementar esquemas de home office o teletrabajo para sus empleados durante los partidos del torneo. Un estudio reciente de la consultora WTW revela que el 19 por ciento de las organizaciones en el país contempla esta posibilidad, una cifra que subraya la creciente flexibilidad laboral y la adaptación a nuevas dinámicas de trabajo.
Este fenómeno no es casualidad. La Copa Mundial de la FIFA, uno de los eventos deportivos más seguidos a nivel global, representa una oportunidad única para que las empresas demuestren su compromiso con el bienestar de sus trabajadores, ofreciendo facilidades que permitan disfrutar del ambiente festivo sin descuidar las responsabilidades laborales. La posibilidad de seguir los encuentros desde la comodidad del hogar, especialmente para aquellos partidos que involucren a la selección mexicana, se perfila como un incentivo atractivo para la plantilla.
Los sectores con mayor probabilidad de adoptar esta modalidad son aquellos que ya cuentan con una sólida infraestructura digital y modelos de trabajo flexibles. La tecnología y el desarrollo de software lideran la lista, seguidos de cerca por las instituciones financieras y bancarias, y los servicios corporativos y de consultoría. Empresas como Microsoft, Google, el Banco de México y American Express, entre otras, ya operan con herramientas digitales avanzadas y esquemas que facilitan el trabajo remoto, por lo que la transición durante el Mundial sería relativamente sencilla.
La Ley Federal del Trabajo (LFT) en México ya contempla el teletrabajo. El Capítulo XII Bis, específicamente los artículos 330-A al 330-K, define y regula esta modalidad. Se considera teletrabajo cuando una persona trabajadora realiza más del 40% de sus actividades laborales desde su domicilio o un lugar elegido, utilizando tecnologías de la información y comunicación (TIC). Estas tecnologías abarcan desde la infraestructura y redes hasta el software y dispositivos necesarios para la gestión, almacenamiento y protección de la información.
La LFT establece que el teletrabajo debe ser voluntario y no implica una disminución de los derechos laborales. Las empresas deben proporcionar las herramientas necesarias, como equipos de cómputo, software y mobiliario ergonómico, además de cubrir los gastos derivados del teletrabajo, como el pago de servicios de internet y electricidad. La reforma que regula el teletrabajo busca garantizar condiciones equitativas para quienes optan por esta modalidad, equiparándolas a las del trabajo presencial.
El estudio de WTW detalla los porcentajes de días que las empresas estarían dispuestas a ofrecer bajo esta modalidad. El 33 por ciento de las organizaciones que prevén otorgar home office permitirán trabajar desde casa tres días por semana. Un 58 por ciento ofrecerá entre uno y dos días de trabajo remoto, mientras que un 9 por ciento contempla la posibilidad de cuatro días o incluso toda la semana bajo este esquema. Esto indica una tendencia hacia la flexibilidad, aunque la mayoría de las empresas mantendrá operaciones presenciales.
La implementación del home office durante el Mundial 2026 no solo beneficia a los empleados, sino que también puede tener un impacto positivo en el sector productivo. Al permitir que los trabajadores sigan sus actividades desde casa, se reduce el ausentismo y se mantiene la productividad, al tiempo que se fomenta un ambiente laboral más positivo y motivador. La flexibilidad se convierte así en una herramienta estratégica para la gestión del talento y la continuidad operativa.
Además, esta tendencia se alinea con la creciente demanda de modelos laborales más flexibles por parte de las nuevas generaciones de trabajadores. Los jóvenes profesionales valoran cada vez más la conciliación entre la vida personal y laboral, y las empresas que ofrecen opciones de teletrabajo o esquemas híbridos se vuelven más atractivas en el mercado laboral. El Mundial 2026 se presenta como un catalizador para acelerar esta adopción.
El sector empresarial, consciente de la importancia de adaptarse a las nuevas realidades, ve en el home office una oportunidad para optimizar recursos y mejorar la satisfacción de sus empleados. La tecnología juega un papel fundamental en esta transición, permitiendo una comunicación fluida y una colaboración efectiva a distancia. Las herramientas de gestión de proyectos, videoconferencias y plataformas colaborativas son esenciales para el éxito de estos modelos.
Si bien la mayoría de las empresas mantendrá operaciones presenciales, la consideración de ajustar esquemas laborales para facilitar el seguimiento de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo demuestra una apertura hacia la innovación y la adaptación. El Mundial 2026 se convierte así en un pretexto ideal para explorar y consolidar prácticas laborales que beneficien tanto a empleadores como a empleados.
La posibilidad de que miles de trabajadores disfruten de los partidos desde sus hogares, sin sacrificar su rendimiento laboral, es un reflejo de la evolución del mundo del trabajo en México. La tecnología y la legislación laboral se entrelazan para crear un entorno más dinámico y adaptable, donde el bienestar del empleado y la productividad empresarial van de la mano.
En definitiva, el Mundial 2026 no solo promete emociones deportivas, sino que también impulsa una transformación en las prácticas laborales de las empresas mexicanas, consolidando el home office como una opción viable y beneficiosa para un segmento importante del sector productivo.