Rodrigo Rizzi, el timonel del prestigioso hotel The St. Regis Mexico City, no oculta su entusiasmo por la inminente llegada del Mundial 2026. Desde su infancia, el fútbol ha sido una fuente de alegría, un recuerdo imborrable de la infancia, marcado por la emoción compartida en familia. Aquella imagen de 1982, viendo a España jugar en casa, se ha transformado en una visión de futuro para la Ciudad de México, que se prepara para recibir a miles de aficionados.
Rizzi, un trotamundos con experiencia en ocho países, se considera un "ciudadano del mundo", pero su corazón late con fuerza por las sedes del torneo. Su conexión con México, donde reside su esposa, lo impulsa a vestir los colores de la selección nacional, un gesto que repetirá con Brasil, su país natal, aunque confiesa que un enfrentamiento entre ambos generaría una presión particular.
El directivo hotelero está convencido de que el Mundial 2026 será un catalizador para la Ciudad de México, una urbe que ya experimenta un auge turístico y cultural. La Copa del Mundo, según Rizzi, potenciará aún más la exposición de la capital como un destino global, beneficiando a todos los sectores, especialmente al hotelero, que se prepara para una ocupación sin precedentes.
La gestión de un evento de esta magnitud, desde la perspectiva de un hotel de lujo como The St. Regis, implica una planificación meticulosa que inicia con un año de antelación. La estrategia comercial, el diseño de experiencias únicas para los huéspedes y la optimización de resultados son pilares fundamentales para asegurar el éxito.
Rizzi no solo busca el éxito comercial, sino que anhela que el Mundial sea una fiesta para todo el país, un evento que deje una huella positiva y duradera. "Yo tengo el deseo de que nos vaya bien a todos, que todos los hoteles estén llenos, que se llene la ciudad y la gente esté disfrutando", afirma, subrayando la importancia de la unidad en tiempos de incertidumbre global.
La percepción de inseguridad en México es un tema que preocupa a Rizzi y a sus colegas del sector turístico. Sin embargo, relativiza la preocupación, señalando que los desafíos de seguridad son inherentes a cualquier destino turístico de renombre.
"Siempre hay problemas", comenta, recordando sus experiencias en Brasil, Estados Unidos, Puerto Rico, Costa Rica, Panamá y Perú. "Donde sea que estemos, uno desea lo mejor para el país en el que está". La clave, según él, reside en contrarrestar las narrativas negativas con experiencias positivas y un servicio de excelencia.
El impacto del Mundial trasciende las semanas de competición. Rizzi anticipa que 2027 será uno de los años más prósperos para el hotel, que se encuentra en proceso de renovación para deslumbrar a los visitantes con una nueva imagen.
La pasión de Rizzi por el fútbol se extiende a las predicciones sobre el torneo. Se decanta por Argentina o Francia como campeones, aunque no descarta sorpresas. La actuación de México es una incógnita, pero se atreve a soñar con una final contra Brasil.
El nombramiento de Lionel Messi como jugador más valioso es una apuesta segura para Rizzi, quien admira la trayectoria y el talento del astro argentino.
La derrama económica esperada del Mundial 2026 es un tema que resuena con fuerza en el sector empresarial. Hoteles, restaurantes y servicios turísticos se preparan para un flujo significativo de divisas, impulsando la recuperación y el crecimiento.
La inversión en infraestructura y la promoción turística que acompaña a eventos de esta magnitud sientan las bases para un desarrollo sostenible a largo plazo, fortaleciendo la imagen de México como un destino competitivo a nivel internacional.
El optimismo de Rizzi refleja la confianza del sector privado en la capacidad del país para albergar eventos de clase mundial, dejando un legado positivo en términos de infraestructura, experiencia y oportunidades económicas.
En definitiva, el Mundial 2026 se vislumbra no solo como una fiesta deportiva, sino como una plataforma estratégica para consolidar el posicionamiento de México en el mapa turístico global, con un enfoque particular en la experiencia de lujo y la hospitalidad de primer nivel.