La cadena hotelera Marriott reconoció públicamente que los episodios de violencia registrados en destinos turísticos mexicanos han dañado la percepción internacional del país, frenando las reservaciones esperadas para el Mundial 2026. La expectativa de una avalancha de aficionados llenando hoteles no se ha materializado.

Según declaró la empresa, el contexto de inseguridad ha provocado que muchos aficionados extranjeros pospongan sus decisiones de viaje hacia México. La incertidumbre sobre la situación en diversas ciudades sede ha generado desconfianza entre quienes planeaban asistir a los partidos del torneo.

A pesar del panorama desalentador, Marriott mantiene la esperanza de un repunte en las dos semanas previas al arranque del Mundial. La compañía apuesta a que las compras de última hora rescaten las cifras de ocupación hotelera, aunque el daño a la imagen del país ya está hecho.

La situación contrasta con las proyecciones optimistas del sector turístico, que anticipaba beneficios económicos millonarios. Cada partido disputado en territorio mexicano aportaría 311.5 millones de dólares, según estimaciones oficiales, pero esas ganancias dependen de que los visitantes efectivamente lleguen.

Mientras tanto, el sector empresarial mexicano intenta mantener la confianza. Grupo Carso anunció una inversión de 5,000 millones de dólares para 2026, y Carlos Slim pidió replantear el registro telefónico ante las dudas de los ciudadanos sobre seguridad digital.

La pregunta que flota en el ambiente es si México podrá revertir la percepción negativa a tiempo para capitalizar el evento deportivo más importante del año. Por ahora, los hoteles siguen esperando huéspedes que no terminan de confirmar su llegada.