El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó sus condolencias por el fallecimiento de Kyle Busch, piloto bicampeón de la Cup Series de NASCAR, quien murió inesperadamente a los 41 años de edad.
A través de su plataforma Truth Social, Trump dedicó un mensaje al corredor estadounidense: "El legendario piloto Kyle Busch falleció trágica e inesperadamente ayer. Era un verdadero talento que amaba NASCAR y a sus fanáticos. ¡Kyle era un ganador!", escribió el mandatario, destacando que Busch ostenta el récord histórico de victorias en las tres principales series de la categoría.
El deceso ocurrió cuando Busch se encontraba realizando pruebas en el simulador de carreras de Chevrolet en Concord. Según una llamada al servicio de emergencias 911 obtenida por la agencia AP, el piloto comenzó a presentar dificultad respiratoria y tos con sangre. "Tengo a una persona con falta de aire, muy acalorada, cree que se va a desmayar y está expulsando un poco de sangre", se escucha en el audio. Busch fue trasladado de urgencia a un hospital en Charlotte, donde posteriormente falleció.
Horas antes de su muerte, la familia del piloto había informado mediante un comunicado que Kyle había sido hospitalizado por "una enfermedad grave", sin proporcionar mayores detalles. El corredor tenía programado participar en la Coca-Cola 600 el domingo 24 de mayo.
Trump también envió condolencias a Samantha, esposa del piloto, y a sus dos hijos. El presidente recordó que la familia visitó la Casa Blanca en octubre para un tratamiento de fecundación in vitro. "Descansa en paz, Kyle Busch. ¡Siempre serás una leyenda!", concluyó el mandatario.
El vicepresidente JD Vance igualmente lamentó la pérdida: "Tuve la oportunidad de conocer a Kyle, uno de los mejores pilotos de NASCAR, durante la campaña de 2024. Usha y yo rezamos por él y su familia", expresó.
Richard Childress Racing anunció que retirará temporalmente el auto número 8 de la Cup Series en honor a Busch, hasta que Brexton, hijo del piloto fallecido, esté en condiciones de competir. NASCAR describió al corredor como uno de los competidores más "grandes y feroces" en la historia del deporte motor estadounidense.