En una jugada que consolida el poder de Morena en el Congreso, Higinio Martínez Miranda ha sido designado por unanimidad para presidir la Mesa Directiva del Senado de la República durante el tercer año de la LXVI Legislatura. Este nombramiento, confirmado por el líder de la bancada, Ignacio Mier Velazco, marca un hito en la carrera de Martínez y subraya la estrategia del partido oficialista por mantener el control absoluto de las instituciones.
Martínez Miranda, un veterano político con más de cinco décadas de trayectoria, asumirá el cargo a partir del 1 de septiembre de 2026, justo en el último año de la legislatura actual. Este periodo se anticipa crucial, no solo por la discusión de reformas trascendentales, sino también por el escenario político que se configurará de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Su llegada a la presidencia del Senado se da en sustitución de la senadora Laura Itzel Castillo Juárez, quien dejará el puesto para asumir la Secretaría de las Mujeres.
La propuesta para integrar la Mesa Directiva también incluye a la senadora Verónica Camino Farjat como vicepresidenta, y a Martina Kantún Can y Alejandra Arias como secretarias, asegurando así una composición afín a los intereses de Morena en los puestos clave de la Cámara Alta.
Un Perfil Forjado en la Izquierda y el Poder Mexiquense
Nacido en Texcoco, Estado de México, el 18 de junio de 1956, Higinio Martínez es médico cirujano de profesión. Su incursión en la política data de 1975, cuando se unió a diversas organizaciones de izquierda. Fue un actor fundamental en la creación del Partido Mexicano Socialista (PMS) y posteriormente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), partidos que, en su momento, representaron la vanguardia de la oposición al sistema político mexicano.
Su carrera política lo llevó a ocupar diversos cargos de elección popular. Fue diputado local, presidente municipal de Texcoco en dos ocasiones y contendió por la gubernatura del Estado de México en 1999. Además, presidió la Junta de Coordinación Política del Congreso local, consolidando su influencia en la política mexiquense.
Uno de los capítulos más significativos de su trayectoria fue la fundación del Grupo de Acción Política (GAP), conocido posteriormente como Grupo Texcoco. Desde esta estructura, surgieron figuras políticas que hoy ocupan posiciones de relevancia en Morena, como la actual gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, y Horacio Duarte Olivares. La salida de Martínez del PRD y su posterior participación en la construcción de Morena consolidaron su poder en la entidad.
En 2023, su papel fue determinante al ser designado delegado especial de Morena para apoyar la campaña de Delfina Gómez, quien finalmente ganó la gubernatura, convirtiéndose en la primera gobernadora de Morena en el Estado de México.
El Regreso al Senado y la Consolidación Legislativa
Higinio Martínez regresó al Senado en 2018, representando al Estado de México. Durante su gestión, ha presidido importantes comisiones como la de Comunicaciones y Transportes, Defensa Nacional y Radio, Televisión y Cinematografía. En 2024, fue reelecto como senador y, para 2026, ratificado como vicecoordinador del grupo parlamentario de Morena, demostrando su peso político dentro de la bancada.
Su experiencia legislativa y su arraigado poder político en el Estado de México lo posicionaron como un candidato natural para encabezar la Mesa Directiva del Senado. La decisión de Morena de ungirlo por unanimidad refleja la unidad interna del partido, al menos en apariencia, y su determinación por controlar las riendas del Poder Legislativo.
El Camino Hacia la Presidencia del Senado
El proceso interno de Morena para definir al candidato a la presidencia de la Mesa Directiva contó con varios aspirantes notables, entre ellos Óscar Cantón Zetina, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, Gerardo Fernández Noroña y el propio Higinio Martínez. Sin embargo, Martínez Miranda logró tejer los acuerdos necesarios dentro de la bancada mayoritaria para perfilarse como el candidato de consenso.
Desde julio de 2026, Martínez había manifestado públicamente su interés en presidir el Senado, iniciando una labor de cabildeo para asegurar el respaldo de sus compañeros de partido. La votación unánime de la bancada morenista es un testimonio de su habilidad política para aglutinar apoyos y consolidar su posición.
La llegada de Higinio Martínez a la Mesa Directiva del Senado ocurre en un momento definitorio para Morena. El tercer año de la LXVI Legislatura será un escenario de intensas discusiones legislativas y de preparación para el complejo panorama político que se avecina con miras a las elecciones de 2027. La presidencia de Martínez al frente del Senado asegura que la agenda legislativa estará, previsiblemente, alineada con los intereses del partido en el poder, consolidando así su dominio en el Congreso y sentando las bases para la sucesión presidencial.
En el contexto de un partido que se precia de ser de izquierda pero que ha sido señalado por prácticas de control y por la concentración de poder, la elección de Martínez, un político con una larga historia en la izquierda mexicana pero ahora firmemente anclado en las estructuras de Morena, plantea interrogantes sobre la verdadera naturaleza de su proyecto político y su compromiso con los principios democráticos.