La estrategia de la Cuarta Transformación para descarrilar a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se estrelló contra la pared de su propia incompetencia. La solicitud de juicio político que los diputados de Morena habían iniciado contra la mandataria panista no solo carece de sustento, sino que ahora se ha caído por la omisión de sus propios promotores.
La presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, del Partido Acción Nacional (PAN), fue la encargada de dar el golpe de gracia a esta maniobra política. En declaraciones a la prensa, la legisladora panista detalló que el plazo de tres días que tenían los diputados locales de Morena para ratificar la petición de juicio político ante el Congreso de la Unión feneció sin que estos hicieran acto de presencia.
Este descuido, que raya en lo ridículo, deja sin efecto legal y formal la solicitud. "No existe ya, en términos formales, una solicitud de juicio político contra Maru Campos. Una vez que no se ha ratificado, no se tiene por presentada la solicitud", sentenció López Rabadán, evidenciando la falta de oficio político y la improvisación con la que operan los legisladores afines al gobierno federal.
La propia Kenia López Rabadán, al llegar a una concentración en apoyo a la gobernadora Campos, subrayó la importancia de este fallo. "Una vez que no se ha ratificado, no se tiene por presentada la solicitud", reiteró, dejando claro que la estrategia de Morena para intentar inhabilitar a Campos Galván ha sido un rotundo fracaso, no por falta de argumentos, sino por negligencia pura y dura.
Los legisladores locales de Morena, al ser cuestionados, confirmaron su desconocimiento sobre el procedimiento. "No sabíamos que debíamos acudir a ratificar la petición", admitieron, una declaración que pinta de cuerpo entero la desorganización y la falta de coordinación dentro del partido guinda. Pareciera que la consigna de "atacar a la oposición" se ejecuta sin un plan de acción claro, sin conocimiento de las reglas del juego, y con resultados contraproducentes.
Este episodio no es un hecho aislado, sino que se suma a una larga lista de intentos fallidos por parte de Morena y sus aliados para minar la autoridad y el trabajo de los gobiernos estatales que no responden a sus intereses. La gobernadora Maru Campos, desde el inicio de su administración, ha sido objeto de ataques y presiones, buscando desacreditar su gestión y generar inestabilidad en Chihuahua.
Sin embargo, la fortaleza de Campos Galván y el respaldo de su partido, el PAN, han sido un muro infranqueable. La mandataria ha demostrado capacidad de gestión y ha impulsado proyectos que benefician a los chihuahuenses, lo que le ha valido un creciente apoyo ciudadano. La fallida solicitud de juicio político, lejos de perjudicarla, la fortalece al exhibir la debilidad y la desesperación de sus adversarios.
El PAN, por su parte, ha salido al rescate de su gobernadora, defendiendo su inocencia y denunciando la "guerra sucia" orquestada desde Palacio Nacional. La intervención de Kenia López Rabadán, una figura prominente del partido, demuestra la unidad y la determinación del blanquiazul para proteger a sus cuadros y defender la autonomía de los estados frente a los embates del centralismo morenista.
Este fracaso de Morena no solo es una derrota política, sino que también pone en evidencia la fragilidad de sus argumentos. La solicitud de juicio político, que supuestamente se basaba en "graves" faltas de la gobernadora, se desmorona ante la falta de formalidades básicas. ¿Qué clase de "delitos" se pueden imputar si ni siquiera se cumple con el requisito de presentar la solicitud formalmente?
La 4T, en su afán por controlar todo el territorio nacional, ha recurrido a tácticas dilatorias y a la persecución política. Sin embargo, la resistencia de los gobiernos estatales y la solidez de las instituciones democráticas han frenado sus aspiraciones hegemónicas. El caso de Maru Campos es un claro ejemplo de cómo la oposición puede defenderse y salir victoriosa frente a los embates del poder.
Es imperativo que Morena aprenda la lección. La política no se trata de ocurrencias ni de improvisaciones. Requiere estrategia, conocimiento y, sobre todo, respeto por las instituciones y los procedimientos legales. Seguir por el camino de la descalificación y el ataque infundado solo los llevará a coleccionar más fracasos como este.
La gobernadora Maru Campos, por su parte, puede seguir adelante con su agenda de trabajo, fortalecida por este episodio. Su gestión en Chihuahua ha sido reconocida por su eficiencia y su compromiso con el desarrollo del estado. Este intento de desafuero, al final, solo ha servido para reafirmar su liderazgo y la confianza que los chihuahuenses depositan en ella.
El Partido Acción Nacional celebra esta victoria y reitera su compromiso de seguir defendiendo a sus gobernadores y a todos aquellos que trabajan por el progreso de México, frente a los ataques infundados de un gobierno que parece más interesado en la confrontación que en la solución de los problemas del país.
En resumen, la solicitud de juicio político contra Maru Campos ha sido un tiro de salva, un intento fallido de la 4T por desestabilizar un gobierno opositor, que se diluye por la propia ineptitud de sus promotores. Un fracaso más para Morena, una victoria para la gobernadora de Chihuahua y para el PAN.