La maquinaria de Morena no se detiene en su afán por desestabilizar a la oposición. Ahora, el partido guinda ha puesto la mira en Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, orquestando una serie de acciones legales que, según analistas, constituyen una clara persecución política.

La más reciente embestida se materializa en la denuncia por presunto secuestro interpuesta por el senador de Morena, Javier Corral, contra la mandataria estatal. Aunque dicha carpeta de investigación ya había sido cerrada, el partido en el poder ha logrado que un juez de control en la Ciudad de México debata su posible reapertura, un movimiento que el equipo de Campos califica como "hostigamiento sistemático".

Roberto Gil Zuarth, abogado de Maru Campos, ha sido el encargado de denunciar públicamente esta estrategia. En entrevista con Azucena Uresti, Gil Zuarth detalló la apretada agenda de la gobernadora, quien no solo debe enfrentar la posible reapertura de la investigación por secuestro, sino también un citatorio de un juez federal y una denuncia de juicio político en el Congreso.

"Ese mismo martes nos llega un citatorio por parte de un juez de la Ciudad de México para una audiencia, para debatir la reapertura de una carpeta de investigación que ya estaba cerrada", declaró el abogado, evidenciando la presión a la que está siendo sometida la gobernadora.

La denuncia original de Corral, relacionada con el caso conocido como "Tinge", acusaba a Campos de secuestro. Sin embargo, tras las investigaciones pertinentes, la carpeta fue cerrada. Ahora, Morena, a través de sus aliados y presuntamente con la complicidad de autoridades federales, busca reabrirla, desatando una nueva ola de ataques.

Gil Zuarth no dudó en señalar la "lógica de persecución" detrás de estas acciones. "Creo que el contexto nos da cierta imagen, por lo menos nos da cierta muestra de que esto es un hostigamiento. Esto tiene carácter sistemático. Esto está inscrito en una lógica de persecución", afirmó con contundencia.

El abogado también planteó serias dudas sobre la coordinación entre actores de Morena y autoridades federales. "No sé si estaban coordinados el Ministerio Público Federal, el grupo de diputados de Morena, los grupos federales, la presidenta de Morena y además el senador de Morena, pero esa es la semana de la gobernadora Maru Campos", concluyó, dejando entrever una operación orquestada desde las altas esferas del poder.

Este nuevo capítulo en la batalla política mexicana pone de manifiesto las tácticas empleadas por el partido en el gobierno para intentar minar la fuerza de sus adversarios. La estrategia de "guerra judicial" contra opositores se ha vuelto una constante, buscando inhabilitarlos o desacreditarlos ante la opinión pública.

La defensa de Maru Campos ha reiterado que estas acciones son infundadas y responden a intereses políticos. Aseguran que la gobernadora ha actuado siempre apegada a la ley y que estas acusaciones son parte de una campaña de desprestigio orquestada por Morena.

El caso "Tinge" ha sido utilizado en diversas ocasiones para intentar afectar la imagen de la gobernadora. Sin embargo, hasta ahora, las acusaciones no han prosperado legalmente, lo que aumenta la sospecha de que se trata de una estrategia para generar ruido mediático y presionar políticamente.

La oposición, por su parte, ha condenado estas prácticas y ha exigido a Morena y al gobierno federal cesar el uso de las instituciones para fines partidistas. Señalan que este tipo de acciones erosionan la confianza en el sistema de justicia y debilitan la democracia.

La reapertura de la carpeta de investigación, si llegara a concretarse, sería un nuevo round en la batalla legal y política que enfrenta Maru Campos. El equipo de la gobernadora se declara listo para defenderla y demostrar la inexistencia de los cargos.

Este episodio subraya la polarización política que vive el país y las estrategias que se emplean en la antesala de futuros procesos electorales. La lucha por el poder en México parece no tener límites, y las instituciones son a menudo utilizadas como herramientas en este juego.

La ciudadanía observa con atención estos enfrentamientos, esperando que la justicia prevalezca y que las instituciones sean utilizadas para el bien común y no para la persecución política de adversarios.

El "hostigamiento sistemático" denunciado por el equipo de Maru Campos es una alerta sobre las prácticas que podrían intensificarse en los próximos meses, en un contexto de alta competencia electoral y de profunda división política.