La bancada de Morena en la Cámara de Diputados consumó este martes por la noche una controvertida reforma que permite aplazar la elección de jueces y magistrados del Poder Judicial Federal, en lo que la oposición calificó como un "albazo legislativo" diseñado para mantener el control sobre el aparato de justicia.
La modificación aprobada faculta que los comicios judiciales puedan realizarse de manera excepcional en junio de 2028, fecha en que también está programada la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum. La medida rompe con el calendario electoral originalmente establecido y concentra dos procesos políticos sensibles en una misma jornada.
El dictamen incluye además una disposición que habilita la reelección de magistrados electorales, mecanismo que críticos del oficialismo interpretan como un intento de perpetuar operadores afines en puestos clave del sistema de justicia electoral. La votación se realizó en tiempo récord, sin el debate amplio que demandaban legisladores de oposición.
Analistas políticos advierten que la sincronización de ambas consultas podría generar confusión entre el electorado y favorecer la movilización clientelar del aparato gubernamental. La estrategia de Morena parece apostar por capitalizar la estructura territorial desplegada para la revocación presidencial y canalizarla hacia la elección de juzgadores.
La reforma representa un nuevo capítulo en la ofensiva del oficialismo por remodelar el Poder Judicial a su conveniencia, luego de los intentos fallidos por desaparecer organismos autónomos y concentrar facultades en el Ejecutivo. Organizaciones civiles ya anunciaron que impugnarán la modificación ante instancias internacionales.
La presidenta Sheinbaum no se ha pronunciado públicamente sobre la aprobación, aunque fuentes cercanas a Palacio Nacional confirman que la iniciativa contó con el aval presidencial desde su gestación. El silencio oficial contrasta con la rapidez legislativa desplegada para consumar el cambio normativo.
La oposición parlamentaria denunció que el trámite exprés violó procedimientos reglamentarios y advirtió que recurrirá a todas las instancias legales disponibles para frenar lo que considera una "captura institucional" del sistema de justicia. El PAN y el PRI ya preparan amparos colectivos.
Con esta jugada, Morena consolida su estrategia de largo aliento para asegurar mayorías afines en todos los poderes del Estado, diluyendo los contrapesos democráticos que durante décadas garantizaron equilibrios institucionales en México.