El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció este miércoles que México y Estados Unidos acordaron las fechas para las próximas rondas de negociaciones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La segunda ronda se realizará en Washington los días 16 y 17 de junio, mientras que la tercera tendrá lugar en territorio mexicano el 20 de julio.
La confirmación llegó por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, según informó Ebrard en redes sociales. "Vamos avanzando en una ruta común con los Estados Unidos", señaló el funcionario al dar a conocer el calendario de encuentros bilaterales.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ratificó las fechas y precisó que las conversaciones de junio se enfocarán en temas agrícolas y condiciones de competencia equitativa. Según el comunicado estadounidense, las negociaciones buscan garantizar que el tratado beneficie a fabricantes, agricultores, ganaderos, trabajadores y empresas de todos los tamaños en ese país.
Estas rondas de diálogo se desarrollan en un contexto complejo para la relación comercial bilateral. Actualmente, México enfrenta aranceles de hasta 50 por ciento para exportar acero y aluminio a Estados Unidos, además de un gravamen del 25 por ciento sobre automóviles.
Durante las negociaciones de abril, la administración estadounidense endureció su postura y descartó eliminar los aranceles impuestos a productos mexicanos. El gobierno mexicano expresó su desacuerdo con estas medidas, pero el equipo negociador estadounidense dejó claro que el presidente Donald Trump no tiene intención de abandonar el T-MEC, aunque tampoco cree en el libre comercio sin restricciones.
José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), reveló que los representantes de Washington señalaron que Trump mantiene su preferencia por los aranceles como herramienta de política comercial, lo que dificulta la eliminación de los gravámenes actuales.
Las próximas semanas serán cruciales para definir si México logra avances en la reducción de barreras arancelarias o si las conversaciones se centrarán únicamente en ajustes técnicos del tratado sin modificar la estructura de gravámenes que afecta a exportadores mexicanos.