México se posiciona como el gran ganador económico del Mundial 2026, superando a Estados Unidos y Canadá en términos de beneficio financiero por partido disputado. Cada encuentro celebrado en suelo mexicano aportará 311.5 millones de dólares a la economía nacional, mientras que en territorio estadounidense la cifra alcanzará 220.5 millones por juego, y en Canadá apenas 153.8 millones, de acuerdo con estimaciones de Monex basadas en datos de la Organización Mundial de Comercio.
El torneo de la FIFA, que se desarrollará del 11 de junio al 19 de julio con 104 partidos en total, generará un impacto económico conjunto de 23,250 millones de dólares en la región del T-MEC. De ese monto, 4,050 millones de dólares se quedarán en México gracias a los 13 partidos programados en territorio nacional, representando una contribución estimada de entre 0.2% y 0.3% al crecimiento económico del país.
La Ciudad de México concentrará el 47% de la derrama económica nacional, captando aproximadamente 2,900 millones de dólares. Monterrey recibirá el 27% con 1,600 millones, mientras que Guadalajara obtendrá el 22% restante con 1,300 millones. Los sectores aeroportuario, hotelero y de bebidas se perfilan como los principales beneficiados, impulsados por la llegada de turistas internacionales y el movimiento interno de aficionados.
Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico en Monex, destacó que el consumo será el componente del PIB más favorecido por el evento deportivo, justo en un momento en que este indicador ha mostrado estancamiento debido a factores como la desaceleración en remesas y la menor generación de empleos.
La Secretaría de Turismo proyecta la llegada de 5.5 millones de visitantes temporales, lo que se traducirá en ingresos fiscales por 5,406 millones de pesos derivados del IVA, IEPS y derechos. La recaudación mínima esperada alcanzará los 30,000 millones de pesos, considerando actualizaciones impositivas implementadas entre 2025 y 2026.
Aunque Estados Unidos recibirá un monto total superior —17,200 millones de dólares por 78 partidos—, el valor unitario por encuentro favorece ampliamente a México con una diferencia de 91 millones de dólares por juego. Esta ventaja posiciona al país como el territorio más rentable del torneo en términos relativos, consolidando el éxito de la estrategia de organización conjunta con sus socios norteamericanos.