México inició 2026 con cifras que pocos anticipaban. Entre enero y marzo, el país recibió 23,591 millones de dólares en inversión extranjera directa, un incremento de 10.4% respecto al mismo periodo del año anterior. La cifra representa el monto más alto registrado para un primer trimestre desde que existen datos comparables, según informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.

El desempeño sorprendió a analistas que habían proyectado mayor prudencia empresarial debido a las tensiones comerciales con Estados Unidos y la política arancelaria impulsada por la administración Trump. Sin embargo, las compañías internacionales mantuvieron el flujo de capital hacia territorio mexicano.

Los sectores financieros lideraron el crecimiento. Servicios financieros y seguros pasaron de 5,321 millones de dólares a 6,851 millones, un salto cercano a 28.8%. La fabricación de vehículos también mostró músculo: la inversión subió de 3,351 millones a 4,033 millones de dólares, incluso en medio de un entorno complejo para la industria automotriz. Minería avanzó de 2,171 millones a 3,034 millones, mientras construcción prácticamente duplicó su nivel al pasar de 742 millones a 1,456 millones.

Otros rubros destacados fueron equipo de cómputo y componentes electrónicos, que pasaron de 863 millones a 1,370 millones de dólares. Transportes, correos y almacenamiento registraron uno de los mayores incrementos: de 409 millones a 913 millones. Detrás de estas cifras aparecen proyectos de electromovilidad, autopartes, inteligencia artificial, centros de datos, dispositivos médicos e infraestructura carretera.

La reinversión de utilidades creció significativamente. Este componente pasó de 16,647 millones de dólares a 22,222 millones, una señal que suele interpretarse como confianza empresarial. Las compañías extranjeras que ya operan en México decidieron ampliar operaciones o mantener capital dentro del país. Las nuevas inversiones también subieron: de 1,586 millones de dólares a 1,705 millones.

Estados Unidos mantuvo su liderazgo como origen de inversión. Las empresas estadounidenses canalizaron 10,201 millones de dólares, un crecimiento anual de 23.6%. España ocupó el segundo lugar con 3,804 millones y un avance de 18.5%. Australia se colocó tercera con 1,446 millones y un crecimiento de 19.6%. Japón registró 985 millones de dólares, con un salto de 41.5%, mientras Canadá aportó 894 millones, un aumento de 12.2%.

Geográficamente, la Ciudad de México concentró la mayor parte de la inversión extranjera directa, impulsada por banca, seguros e industria automotriz. Le siguieron Estado de México, Nuevo León, Baja California y Jalisco. Entre los proyectos identificados destacan inversiones automotrices y de electromovilidad en Guanajuato, Estado de México y Querétaro, así como dispositivos médicos en Nuevo León, Chihuahua y la capital del país.

Para el gobierno federal, el desempeño de la inversión extranjera directa envía señales de fortaleza económica en medio de un entorno internacional más incierto. También refuerza la expectativa de que México mantenga dinamismo industrial y manufacturero durante el resto del año.