El gobierno mexicano destinó cerca de 400 millones de pesos para la renovación de infraestructura cultural de cara a la Copa del Mundo 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.

La inversión contempla la remodelación de zonas arqueológicas estratégicas, entre las que destaca el Museo de la Grandeza Teotihuacana, así como intervenciones en recintos emblemáticos como el Palacio de Bellas Artes, uno de los íconos arquitectónicos más reconocidos del país.

Los trabajos buscan mejorar la experiencia de los millones de turistas que se espera arriben durante el torneo, ofreciendo espacios culturales renovados que reflejen la riqueza histórica y artística de México.

Además de las remodelaciones físicas, el presupuesto incluye la organización de actividades artísticas y culturales que acompañarán el evento deportivo, posicionando al país como un destino que combina fútbol con patrimonio.

La estrategia forma parte de un esfuerzo más amplio por aprovechar la visibilidad internacional del Mundial para proyectar la oferta cultural mexicana ante el mundo.

Autoridades culturales han señalado que estas inversiones no solo beneficiarán el evento deportivo, sino que dejarán un legado permanente para el turismo nacional e internacional en los años venideros.