En un escenario internacional marcado por la polarización y los conflictos, México, a través de su Secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, ha reiterado su firme postura de apoyo a Cuba y su rechazo categórico al embargo económico impuesto por Estados Unidos. La declaración, realizada desde la tribuna de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), subraya la vocación histórica de la política exterior mexicana basada en la soberanía, el derecho internacional y la cooperación sin subordinación.

Desde Nueva York, Velasco, en representación de la Presidenta Claudia Sheinbaum, enfatizó que la solidaridad con el pueblo cubano y el rechazo a las medidas coercitivas unilaterales son pilares inamovibles de la diplomacia mexicana, una posición que ha mantenido por más de seis décadas. "Seguiremos enviando ayuda humanitaria para atender las necesidades más urgentes de su población", afirmó, sentando un precedente de fraternidad que trasciende coyunturas políticas o diferencias.

Un Legado de Solidaridad y Principios

La administración de Claudia Sheinbaum ha demostrado consistentemente este compromiso. A lo largo de 2026, se han enviado múltiples cargamentos de ayuda humanitaria a Cuba, incluyendo más de 814 toneladas de víveres transportados por la Armada de México en febrero. Estas acciones no son meros gestos, sino la materialización de una política exterior que prioriza la asistencia humanitaria y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.

El discurso de Velasco en la ONU también sirvió como plataforma para defender la necesidad de una organización multilateral renovada. Ante los desafíos globales, el canciller mexicano hizo un llamado a fortalecer la ONU para que pueda cumplir eficazmente su mandato fundacional de preservar la paz y la seguridad internacionales. La intervención se dio en un contexto de tensiones crecientes, donde la diplomacia y el multilateralismo son más necesarios que nunca.

Soberanía y Derecho Internacional como Ejes

Velasco aprovechó su intervención para defender la soberanía de México, argumentando que esta no se mide por la fuerza militar o los recursos materiales, sino por el respeto al derecho internacional y la igualdad entre naciones. "Todas las naciones, todos los pueblos, valen lo mismo ante el derecho", sentenció, reafirmando el principio de que la soberanía es un derecho inherente a cada Estado, independientemente de su tamaño o poderío.

Esta defensa de la soberanía y el derecho internacional se produce en un momento particularmente sensible, tras las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump ante la misma Asamblea. Trump había defendido el uso del poder militar de su país y había señalado a México como el "epicentro del narcotráfico", comentarios que contrastan marcadamente con la visión mexicana de cooperación y respeto mutuo.

La Política Exterior Mexicana en Acción

La política exterior de México, según expuso Velasco, también se define por la protección de sus ciudadanos en el extranjero y la defensa del derecho internacional sobre la ley del más fuerte. En su discurso, también abordó temas cruciales como las desapariciones y los derechos de los migrantes, así como las preocupantes muertes de mexicanos en centros de detención en Estados Unidos, subrayando el compromiso de su gobierno con la defensa de los derechos humanos en todas las esferas.

El canciller mexicano también destacó los avances en materia de seguridad interna, señalando que México ha logrado reducir significativamente el promedio diario de homicidios dolosos desde la llegada de la Presidenta Sheinbaum. Estos resultados, afirmó, se han obtenido no a través de la confrontación bélica, sino mediante una estrategia integral que combina la atención a las causas, la inteligencia, la investigación, el fortalecimiento institucional y una mayor presencia del Estado.

Un Llamado a la Renovación de la ONU

En su encuentro con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, Velasco dio seguimiento a la agenda de derechos humanos y desapariciones, reafirmando el compromiso de México con estas causas. La participación de México en la 81ª sesión de la Asamblea General de la ONU subraya su papel activo en la escena internacional, promoviendo un orden mundial basado en principios de equidad, justicia y cooperación.

La postura de México ante la ONU, defendiendo a Cuba y criticando el embargo estadounidense, se alinea con su política exterior histórica, pero también refleja una visión contemporánea de la diplomacia, donde la solidaridad y el respeto al derecho internacional son fundamentales para abordar los complejos desafíos del siglo XXI. La defensa de la soberanía y los derechos humanos, tanto de sus ciudadanos como de otros pueblos, consolida la imagen de México como un actor comprometido con un mundo más justo y equitativo.

La intervención del canciller Velasco ante el máximo órgano de las Naciones Unidas no solo reafirmó el apoyo a Cuba, sino que también envió un mensaje claro sobre la independencia y los principios que guían la política exterior de la actual administración. En un mundo cada vez más interconectado, la postura de México resalta la importancia de la diplomacia multilateral y la defensa de los valores universales frente a las presiones y las políticas unilaterales.