China registró más de 150 millones de visitantes internacionales durante 2025, un incremento del 17% respecto al año anterior. Este crecimiento se atribuye en parte a la eliminación de requisitos de visado para diversos países, aunque México no figura entre los beneficiados.
A diferencia de Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay —naciones latinoamericanas que obtuvieron exención de visado el año pasado—, los ciudadanos mexicanos deben tramitar su visa turística antes de viajar al gigante asiático. Las autoridades chinas recomiendan iniciar el proceso un mes antes del viaje programado.
El trámite se realiza mediante un sistema en línea implementado desde septiembre de 2025. Los solicitantes deben presentar pasaporte vigente con páginas en blanco, fotografía reciente con especificaciones precisas, itinerarios de vuelo confirmados y reservaciones hoteleras que coincidan con las fechas de viaje. El formulario digital incluye nueve secciones que abarcan desde información personal hasta historial de viajes anteriores.
Los costos varían según el tipo de entrada: una visa de entrada única tiene un precio de 1,475 pesos, mientras que el permiso de entradas múltiples alcanza los 2,615 pesos. El pago se efectúa en el Centro de Visados ubicado en Torre Murano, al sur de la Ciudad de México, donde se acepta efectivo o tarjeta de débito.
Existen excepciones importantes para viajeros mexicanos. Las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao no requieren visa para estancias menores a 90 días por turismo, tránsito o negocios. La provincia insular de Hainan también ofrece exención de visado para estancias de hasta 30 días, siempre que el viaje se realice mediante agencia autorizada.
Adicionalmente, China mantiene una política de tránsito sin visa por 240 horas para ciudadanos de 55 países, incluido México, facilitando las conexiones aéreas a través de sus principales aeropuertos internacionales.