Los sonidos característicos del taekwondo resuenan diariamente en las instalaciones del Centro Nacional de Alto Rendimiento. Las patadas cortando el aire, los gritos de combate y el impacto contra los petos marcan el ritmo de los entrenamientos.

Pero esta vez no es María Espinoza quien se prepara para subir al podio. La legendaria taekwondoína mexicana ha cambiado de rol: ahora es ella quien guía y prepara a los integrantes de la selección nacional de parataekwondo.

Espinoza, quien cosechó múltiples medallas olímpicas durante su carrera deportiva, ha encontrado una nueva vocación en la formación de atletas paralímpicos. Su experiencia en competencias de alto nivel se traduce ahora en conocimiento para sus pupilos.

El gimnasio del CNAR se ha convertido en el escenario donde la excampeona transmite no solo técnicas de combate, sino también la mentalidad ganadora que la caracterizó durante años en el circuito internacional.

Los entrenamientos bajo su dirección mantienen la intensidad y disciplina que ella misma experimentó como competidora. Cada sesión busca pulir las habilidades de quienes representarán a México en futuras competencias paralímpicas.

La transición de atleta a entrenadora representa un nuevo capítulo en la trayectoria de Espinoza, quien continúa vinculada al deporte que la llevó a la gloria olímpica, ahora desde una perspectiva diferente pero igualmente comprometida.