La reciente imposición de aranceles del 50% a vehículos importados desde países sin tratados comerciales con México ha forzado a las marcas chinas a una profunda reevaluación de sus estrategias de equipamiento. Tras una agresiva fase de expansión caracterizada por la inclusión de tecnología avanzada, asistentes de conducción y comodidades poco comunes en sus rangos de precio, algunas automotrices están ahora analizando qué características realmente aportan valor percibido por el consumidor mexicano y cuáles podrían ser ajustadas para preservar la competitividad.
Esta revisión estratégica se produce después de que varias compañías adelantaron importaciones para anticiparse a la entrada en vigor de las nuevas tarifas, buscando evitar incrementos inmediatos en los precios de sus unidades. Sin embargo, a medida que estos inventarios se agotan, las armadoras enfrentan el desafío de absorber parte del impacto arancelario sin erosionar su propuesta de valor, un equilibrio delicado en un mercado sensible al precio.
El Equilibrio entre Precio, Rentabilidad y Equipamiento
En el caso de ZEEKR y Lynk & Co, marcas pertenecientes al conglomerado Geely, el análisis se centra en encontrar un balance óptimo entre el costo final para el consumidor, la rentabilidad de la operación y el nivel de equipamiento ofrecido. Tania Sotres, Head of Product Marketing de ZEEKR y Lynk & Co, ha señalado que el consumidor mexicano sigue siendo altamente sensible al precio, aunque su atención se ha diversificado hacia aspectos cruciales como la seguridad, la tecnología y la electrificación.
"Hoy en día, una de nuestras principales tareas es encontrar el mejor balance entre el equipamiento, el precio y la rentabilidad de cada vehículo", afirmó Sotres. La ejecutiva enfatizó que el objetivo no es eliminar elementos esenciales que garanticen la funcionalidad y seguridad del vehículo, sino identificar aquellas tecnologías cuyo valor percibido por el mercado local aún es limitado. Esta medida permitiría contener los costos operativos y de producción, al tiempo que se mantienen los atributos que han sido clave para la aceptación de las marcas chinas en el territorio nacional.
Seguridad y Calidad: Pilares Intocables
Sotres fue enfática al asegurar que existen áreas fundamentales en las que el grupo no está dispuesto a realizar concesiones. La seguridad de los ocupantes, la calidad intrínseca de la manufactura y los sistemas básicos de asistencia a la conducción se mantienen como pilares innegociables de su oferta comercial. "Lo que sí definitivamente no estamos dispuestos a sacrificar es la parte de calidad y seguridad", reiteró la ejecutiva.
En contraparte, algunos de los sistemas más sofisticados de asistencia a la conducción (ADAS) podrían ser objeto de ajustes. Estas tecnologías, a menudo diseñadas para mercados con consumidores más familiarizados con funciones de conducción semiautónoma, podrían ser simplificadas. "Quizás sí dejo la paquetería ADAS competitiva, pero no más allá, que de hecho para el cliente no genere ningún valor o que incluso en el día a día no lo va a utilizar o no le va a encontrar el beneficio", explicó Sotres.
Como ejemplo, mencionó sistemas que integran un número elevado de radares, cámaras y sensores para funciones avanzadas de conducción autónoma. Según su análisis, el mercado mexicano aún no está plenamente preparado para aprovechar todas las capacidades de estas tecnologías, por lo que su eliminación o reducción tendría un impacto mínimo en la experiencia general del usuario, permitiendo así una optimización de costos.
La Evolución del Consumidor Mexicano y sus Prioridades
La revisión del equipamiento también responde a una clara evolución en las preferencias de los compradores mexicanos. De acuerdo con la perspectiva de Sotres, la decisión de compra ya no se basa exclusivamente en el prestigio de una marca, sino en una combinación más compleja de factores que incluyen la practicidad, el diseño, la innovación tecnológica, el espacio interior y, de manera creciente, la seguridad.
Se observa una mayor disposición por parte de los consumidores a invertir en vehículos que ofrezcan estándares de protección superiores, incluyendo sistemas avanzados de seguridad activa y certificaciones internacionales obtenidas en pruebas de choque rigurosas. Paralelamente, la electrificación está ganando terreno de manera significativa como un criterio de compra cada vez más relevante.
Aunque México sigue siendo un mercado dominado por vehículos de combustión interna, un número creciente de clientes se acerca a las agencias automotrices explorando activamente opciones híbridas o híbridas enchufables. La ejecutiva estima que un usuario que transita de un vehículo convencional a uno electrificado puede experimentar ahorros de hasta un 40% en costos de combustible a mediano plazo, un factor que está impulsando la adopción de estas tecnologías limpias.
Esta transformación en las preferencias del consumidor se alinea perfectamente con la estrategia de ZEEKR y Lynk & Co de expandir su presencia en segmentos de mayor valor agregado. Ambas marcas están preparando el lanzamiento de nuevos modelos SUV de lujo, como la ZEEKR 9X y la Lynk & Co 900, que incorporarán innovaciones en inteligencia artificial, conectividad avanzada y sistemas de asistencia de última generación.
Sin embargo, incluso en estos vehículos de gama alta, la compañía reconoce que el contexto arancelario actual exige un análisis constante y minucioso. La meta es identificar qué tecnologías realmente aportan una ventaja competitiva tangible y cuáles representan costos adicionales difíciles de justificar ante el consumidor. La fórmula, según Sotres, reside en conservar aquellos elementos que fortalecen la percepción de valor de la marca, mientras se eliminan características cuya utilidad práctica aún no es evidente para la mayoría de los consumidores mexicanos. "Tratamos de encontrar este mejor balance sin que afecte lo que hoy en día ya estamos ofreciendo ahí afuera y por lo cual la gente nos está eligiendo", concluyó.