La historia de VIPS es un testimonio del talento empresarial mexicano que supo identificar oportunidades y ejecutarlas con visión de largo plazo. Los hermanos Arango Arias —Manuel, Jerónimo y Plácido— no solo transformaron el comercio minorista en México con Aurrerá en 1958, sino que dieron el siguiente paso natural: integrar la experiencia de compra con servicios de alimentación.
En 1964, cuando el concepto de restaurante 24 horas con tienda integrada era prácticamente inexistente en México, los Arango inauguraron el primer VIPS en Lomas de Sotelo, Ciudad de México. La propuesta era simple pero revolucionaria: los clientes podían comer antes o después de realizar sus compras, en un establecimiento que nunca cerraba sus puertas. El modelo demostró su solidez y para finales de los setenta ya contaba con presencia en la capital y Acapulco.
La visión emprendedora de Plácido Arango lo llevó a replicar el éxito en España apenas cinco años después del lanzamiento mexicano. En 1969 estableció el primer VIPS en Madrid bajo una nueva estructura empresarial: Grupo Vips. Aunque compartían nombre y concepto, las operaciones mexicanas y españolas funcionaban de manera independiente, cada una bajo el liderazgo de diferentes miembros de la familia.
Mientras Jerónimo Arango consolidaba VIPS México a través de Grupo Cifra —que también operaba Aurrerá, Superama y Suburbia—, Plácido expandía su imperio restaurantero en Europa, incorporando marcas como Starbucks, Foster's Hollywood y Burger King al portafolio español. Ambas ramas del negocio crecieron de forma paralela durante décadas, demostrando la capacidad de adaptación del modelo original.
El destino volvió a unir ambas operaciones cuando Alsea, la empresa mexicana liderada por la familia Torrado Martínez, adquirió primero la división mexicana en 2014 por 8,200 millones de pesos, y posteriormente la española en 2018 por aproximadamente 575 millones de euros. Esta consolidación cerró un ciclo empresarial que comenzó con la visión de tres hermanos emprendedores.
Hoy, Alsea opera 234 unidades de VIPS en México y 171 en España, manteniendo vivo el legado de innovación y excelencia operativa que los hermanos Arango establecieron hace más de seis décadas. La historia de VIPS es un recordatorio del impacto duradero que pueden tener los empresarios visionarios cuando combinan innovación, ejecución disciplinada y ambición internacional.