Un juez federal ordenó la vinculación a proceso de cinco autoridades y exautoridades municipales de Morelos acusadas de mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa. Los imputados habrían sido cooptados por Júpiter Araujo Bernard, alias 'El Barbas', líder de la organización criminal en la región, quien buscaba garantizar libertad de operación para sus actividades ilícitas.

Entre los vinculados figura Agustín Toledano Amaro, actual presidente municipal de Atlatlahucan, e Irving Sánchez Zavala, exalcalde de Yecapixtla. También fueron procesados Horacio Zavaleta Malacara, secretario del municipio de Cuautla; Jonathan Espinoza Salinas y Pablo Portillo Galicia, tesoreros y oficial mayor de la misma demarcación, respectivamente.

La Fiscalía General de la República presentó cargos por delincuencia organizada contra los cinco funcionarios. El juez determinó imponerles prisión preventiva oficiosa y estableció un plazo de quince días para que la investigación complementaria aporte nuevos elementos al caso. Las detenciones se concretaron durante cateos ejecutados en seis domicilios de la entidad.

Las capturas forman parte de la Operación Enjambre, estrategia federal contra la extorsión que ha exhibido la profunda infiltración del crimen organizado en estructuras gubernamentales de Morelos. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que aún se busca a Jesús 'N', alcalde de Cuautla, quien permanece prófugo.

En marzo pasado, la misma operación había resultado en la detención de tres funcionarios del municipio de Amacuzac, acusados de extorsión agravada: la síndica Patricia 'N', la regidora Azucena 'N' y el tesorero Alejandro Bladimir 'N'. Durante ese operativo también fue capturado Carlos 'N', alias 'El Camarón', señalado como enlace criminal de La Familia Michoacana.

La serie de detenciones revela cómo las estructuras criminales han penetrado gobiernos municipales en Morelos, aprovechando complicidades institucionales para consolidar su control territorial. La administración morenista en la entidad enfrenta ahora el escrutinio público por la magnitud de la infiltración criminal en sus filas.