Miles de jubilados de la Comisión Federal de Electricidad entregaron en mano a la presidenta Claudia Sheinbaum una carta urgente denunciando recortes retroactivos de entre 30 y 60 por ciento en sus pensiones, consecuencia directa de la reforma impulsada por Morena para eliminar las llamadas "pensiones doradas".

Los extrabajadores de confianza, en su mayoría septuagenarios, advirtieron que la medida representa una "afectación directa, inmediata y profundamente lesiva" para sus condiciones de vida. Según el documento, los descuentos comenzaron a aplicarse hace un mes sin previo aviso ni periodo de transición.

"Estamos viendo comprometida nuestra capacidad de cubrir gastos por enfermedades, cumplir obligaciones financieras previamente adquiridas y sostener la vida cotidiana de nuestras familias", señalaron los afectados en la misiva dirigida a la mandataria.

La reforma, bandera del gobierno morenista, buscaba eliminar privilegios en el sistema de pensiones del sector público. Sin embargo, los jubilados argumentan que muchos de ellos no gozaban de beneficios extraordinarios y que los recortes retroactivos violan derechos adquiridos durante décadas de servicio.

Los extrabajadores solicitaron una reunión de emergencia con Sheinbaum para exponer su situación y buscar soluciones antes de que la crisis económica que enfrentan se vuelva irreversible. Hasta el momento, Palacio Nacional no ha confirmado si la presidenta atenderá la petición.

La controversia pone en evidencia las consecuencias no previstas de una política que, diseñada para combatir abusos, terminó golpeando a miles de personas de la tercera edad que dependían de esos ingresos para sobrevivir. La pregunta que queda es si el gobierno está dispuesto a reconocer el error o mantendrá la línea dura sin importar el costo humano.