Las Fuerzas de Defensa de Israel ejecutaron ayer una campaña de bombardeos masivos contra más de 150 posiciones que identificó como objetivos vinculados a Hezbollah en territorio libanés, concentrando sus ataques en la región meridional del país vecino.

La ofensiva militar incluyó ataques aéreos contra la histórica ciudad de Tiro, reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad por su valor arqueológico milenario. Los bombardeos sobre esta urbe costera se registraron durante las últimas horas, según reportes desde Beirut.

En paralelo a las operaciones, el ejército israelí emitió una orden de evacuación que abarca la totalidad del sur libanés. Las autoridades militares justificaron la medida advirtiendo que sus fuerzas "actuarán con fuerza extrema" en la zona durante las próximas jornadas.

La escalada representa uno de los episodios más intensos de confrontación entre Israel y la milicia chiita libanesa en meses recientes. Las operaciones se concentran en áreas donde, según Tel Aviv, Hezbollah mantiene infraestructura militar y posiciones de lanzamiento de proyectiles.

La orden de desalojo afecta a cientos de miles de residentes en poblaciones del sur libanés, una región que históricamente ha sido escenario de enfrentamientos entre ambas fuerzas. Hasta el momento, las autoridades libanesas no han emitido un balance oficial de víctimas o daños materiales derivados de los bombardeos.

La comunidad internacional observa con preocupación el recrudecimiento de las hostilidades en una frontera que ha permanecido volátil desde el conflicto de 2006 entre Israel y Hezbollah.