El ejército israelí expandió sus operaciones militares terrestres en territorio libanés más allá de la denominada "línea amarilla", según confirmó el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional.
La ofensiva militar se intensificó con una serie de bombardeos que resultaron en la muerte de 31 personas y dejaron más de 40 heridos, de acuerdo con reportes desde Beirut. Las acciones militares ocurren a pesar de que el 15 de mayo se acordó una extensión del cese al fuego en la región.
Las autoridades israelíes emitieron nuevas órdenes de evacuación que afectaron a cerca de 50 localidades en el sur del Líbano, forzando el desplazamiento masivo de civiles que habitan la zona de conflicto. Los residentes abandonaron sus hogares ante el avance de las tropas terrestres.
La expansión de las operaciones militares representa una escalada en las tensiones regionales, particularmente considerando que se produce durante un periodo en el que se esperaba mantener la tregua acordada hace menos de dos semanas.
La situación humanitaria en el sur del Líbano se complica con el desplazamiento forzado de miles de personas, mientras la comunidad internacional observa el desarrollo de los acontecimientos en una de las zonas más volátiles de Medio Oriente.
Hasta el momento, no se han reportado declaraciones oficiales del gobierno libanés sobre las acciones militares israelíes ni sobre las medidas que tomará ante la expansión de las operaciones terrestres en su territorio soberano.