Las fuerzas de seguridad israelíes pusieron en marcha ayer una operación de confiscación de maquinaria y vehículos agrícolas en diversas localidades del norte del valle del Jordán, en territorio cisjordano bajo control israelí.

La campaña de incautaciones se desarrolló en paralelo a nuevos bombardeos sobre la franja de Gaza, donde perdieron la vida dos personas, incluida una menor de seis años de edad. Los ataques también dejaron un saldo de 17 menores heridos.

Las cifras acumuladas desde octubre de 2023 reflejan la magnitud del conflicto: el número total de fallecidos alcanzó las 72 mil 797 personas, mientras que los heridos superan los 172 mil.

Las operaciones en Cisjordania representan una intensificación de la presencia militar israelí en la región, afectando directamente las actividades económicas de las comunidades palestinas que dependen de la agricultura.

Los equipos confiscados incluyen tractores, vehículos de transporte y otra maquinaria esencial para las labores del campo en el valle del Jordán, zona estratégica por sus recursos hídricos y tierras cultivables.

La simultaneidad de las acciones en Cisjordania y Gaza evidencia la continuidad de las operaciones militares israelíes en ambos territorios palestinos, pese a los llamados internacionales al cese de hostilidades.