Las fuerzas armadas israelíes anunciaron que profundizarán su incursión terrestre en Líbano, superando la franja de 10 kilómetros que habían establecido inicialmente en el sur del país. La decisión se produce en medio de negociaciones entre Washington y Teherán para ampliar el cese del fuego vigente y reabrir la estratégica vía marítima del estrecho de Ormuz.
El ejército israelí intensificó los bombardeos contra posiciones de Hezbollah en territorio libanés y eliminó al nuevo comandante militar de Hamas en Gaza durante operaciones del martes. La ofensiva ha dejado miles de víctimas mortales y más de un millón de personas desplazadas en Líbano.
Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos, mediadas por Pakistán y Qatar, avanzan lentamente hacia un acuerdo temporal que extendería la tregua por aproximadamente dos meses. El secretario de Estado Marco Rubio indicó que todavía faltan días para alcanzar un entendimiento definitivo.
Un punto crítico de fricción es la posición israelí respecto a Líbano. Mientras Teherán insiste en que el alto al fuego debe aplicarse en "todos los frentes", Tel Aviv mantiene reservas sobre limitar sus operaciones contra Hezbollah, argumentando que son necesarias para proteger sus comunidades fronterizas.
La tensión escaló el lunes cuando fuerzas estadounidenses atacaron embarcaciones iraníes que supuestamente colocaban minas cerca del estrecho de Ormuz, causando bajas entre soldados iraníes. Teherán respondió con disparos contra aeronaves estadounidenses y afirmó haber derribado un dron.
Otro tema de desacuerdo es el control del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. Washington exige garantías de libre navegación, mientras Irán busca implementar un nuevo sistema de control junto con Omán.
Las negociaciones también abordan el desbloqueo de activos financieros iraníes. Medios estatales de ese país reportaron que Teherán solicita la liberación de 12 mil millones de dólares una vez firmado el memorando de entendimiento, medida que probablemente enfrentará resistencia de sectores conservadores en el Congreso estadounidense.
Los mercados energéticos reaccionaron positivamente ante las expectativas de un acuerdo. El petróleo Brent cayó tres por ciento el miércoles, situándose por debajo de 97 dólares por barril, aunque permanece significativamente por encima de los niveles previos al conflicto.