Teherán y Washington confirmaron este sábado progresos significativos en las conversaciones de paz facilitadas por Pakistán, después de que el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, concluyera una visita a la capital iraní calificada como "altamente productiva". Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump mantiene sobre la mesa la posibilidad de emprender acciones militares.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró a medios estatales que "durante la última semana, la tendencia ha sido hacia un mayor acercamiento de posturas". El diplomático solicitó esperar entre tres y cuatro días adicionales para evaluar la evolución del proceso, evitando presentar un acuerdo como inminente. Según Baghaei, las delegaciones trabajan actualmente en un memorando de entendimiento basado en una propuesta iraní de 14 puntos.

Desde Nueva Delhi, el secretario de Estado Marco Rubio coincidió en señalar que se han registrado "algunos avances" y anticipó posibles anuncios en los próximos días. "Existe la posibilidad de que, ya sea más tarde hoy, mañana o en un par de días, tengamos algo que decir", afirmó Rubio durante un evento en la embajada estadounidense. Trump tiene previsto reunirse este sábado con su equipo de seguridad nacional, incluyendo al vicepresidente JD Vance y los negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner.

A pesar del optimismo expresado por ambas partes, persisten diferencias fundamentales. El programa nuclear iraní continúa siendo el principal punto de fricción: mientras Teherán insiste en discutir este tema en una segunda fase de negociaciones, Washington exige la entrega inmediata de las reservas de uranio altamente enriquecido. Rubio reiteró que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto "sin peajes", rechazando el proyecto iraní de regular y cobrar el tránsito marítimo en esta ruta estratégica.

En declaraciones al portal Axios, Trump estimó en 50 por ciento las probabilidades de alcanzar un "buen" acuerdo. El mandatario estadounidense advirtió nuevamente que, de no lograrse un pacto satisfactorio, hará "volar por los aires" a Irán, repitiendo una amenaza que ha utilizado en múltiples ocasiones durante el proceso. El alto el fuego acordado el 8 de abril permanece vigente, aunque el propio Trump lo ha descrito como "increíblemente frágil".