La selección de fútbol de Irán modificó su plan de concentración para la Copa del Mundo 2026 y abandonó la idea de establecer su campamento base en Estados Unidos. La Federación Iraní de Fútbol informó que la FIFA autorizó el traslado de las instalaciones desde Tucson, Arizona, hacia Tijuana, Baja California.
El presidente de la federación, Mehdi Taj, explicó que la decisión responde principalmente a complicaciones relacionadas con la emisión de visas para jugadores y cuerpo técnico. Desde la ciudad fronteriza mexicana, la delegación persa cruzará a territorio estadounidense únicamente para disputar sus encuentros del torneo.
"Con este cambio, el problema de los visados se resolverá en gran medida", declaró Taj en un comunicado difundido el sábado. El directivo detalló que tras reuniones con autoridades de la FIFA en Estambul y Teherán, el organismo rector del fútbol mundial aprobó formalmente la solicitud de reubicación.
La controversia gira en torno a miembros de la plantilla que cumplieron servicio militar obligatorio en la Guardia Revolucionaria Islámica, catalogada como organización terrorista por Washington y Ottawa. Entre ellos figuran el capitán Mehdi Taremi y Ehsan Hajsafi, cuya entrada a Estados Unidos generaba incertidumbre.
Irán había condicionado su participación en el Mundial a garantías de seguridad, libre tránsito, respeto a sus símbolos nacionales y la expedición de visas sin interrogatorios migratorios. También exigió que las conferencias de prensa se limiten a temas deportivos, sin cuestionamientos sobre conflictos políticos o bélicos.
El equipo asiático enfrentará a Nueva Zelanda el 15 de junio en Inglewood, California, volverá a esa misma sede seis días después para medirse ante Bélgica, y cerrará la fase de grupos contra Egipto el 26 de junio en Seattle. Todos los partidos del Grupo G se disputan en suelo estadounidense.
La FIFA no ha emitido confirmación oficial sobre el cambio de campamento, aunque la federación iraní asegura contar con la aprobación del organismo. La decisión marca un precedente inédito en la logística de una Copa del Mundo, donde una selección participante establece su base operativa fuera del país anfitrión por razones diplomáticas.