Irán ha elevado la tensión en Medio Oriente al bombardear Kuwait y Baréin, en una escalada de represalias tras los ataques estadounidenses contra su territorio ocurridos la víspera. La República Islámica advirtió además que cualquier navío que intente desviarse de las rutas marítimas demarcadas por Teherán en el estratégico Estrecho de Ormuz podría incrementar las complicaciones y retrasar su reapertura.

Escalada de Represalias y Advertencias

El canciller iraní, Abás Araqchi, emitió estas advertencias desde Bagdad, subrayando que "cualquier intento de adoptar medidas nuevas o distintas a las que ya está implementando" Irán "solo conducirá a situaciones más complicadas". Araqchi instó a todas las partes a no interferir en la gestión del estrecho y a no desviar el curso del memorando de entendimiento recientemente firmado. Según el funcionario, ninguna otra entidad o nación es responsable de la administración de esta vital vía marítima, más allá de Irán.

Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, confirmaron haber lanzado misiles y drones contra Kuwait y Baréin al amanecer del domingo. Según su comunicado, estas acciones resultaron en la destrucción de "ocho infraestructuras importantes del ejército estadounidense", incluyendo instalaciones en la base Ali al Salem en Kuwait y la base de la Quinta Flota Naval en el Puerto Salmán de Baréin.

Estos actos de represalia se producen en respuesta a bombardeos estadounidenses efectuados el sábado contra territorio iraní. Ambos países se acusan mutuamente de violar el alto el fuego, establecido en un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, que buscaba regular el control del Estrecho de Ormuz, una zona que Irán había bloqueado previamente durante un conflicto mayor.

El Rol del Estrecho de Ormuz y el Memorando de Entendimiento

El memorando de entendimiento entre Washington y Teherán estipula el compromiso de Irán de garantizar el paso seguro de embarcaciones a través del Estrecho de Ormuz y facilitar el restablecimiento del tráfico marítimo. El acuerdo también contempla la colaboración entre Irán y Omán para definir la futura administración del estrecho.

Sin embargo, Irán ha mostrado recelo ante el anuncio de Omán sobre una ruta marítima cercana a sus costas, presentada como una iniciativa coordinada con la Organización Marítima Internacional (OMI), una agencia de la ONU. La única ruta que Irán considera autorizada es un corredor cercano a su litoral.

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), de 1982, reconoce el derecho de "paso en tránsito" por estrechos utilizados para la navegación internacional, como el de Ormuz. Bajo esta convención, que Irán no ha ratificado, todos los buques y aeronaves en tránsito continuo y rápido gozan de libertad de navegación sin obstáculos.

Incidentes Previos y Reacciones Internacionales

Desde el pasado jueves, dos buques han sido impactados por proyectiles de origen desconocido en el Estrecho de Ormuz. Estados Unidos atribuyó estos incidentes a Irán y respondió con bombardeos. El presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró sus amenazas de "aniquilar" a la República Islámica.

En la madrugada del domingo, la fuerza aérea estadounidense llevó a cabo ataques contra diez objetivos militares iraníes, en respuesta a un incidente previo contra un buque comercial en el estrecho. El Ministerio del Interior de Qatar informó que un ciudadano catarí falleció a bordo de una embarcación debido a metralla proveniente de "operaciones militares en la zona", sin ofrecer más detalles.

Otros Frentes de Conflicto

Paralelamente, Israel ha intensificado sus acciones militares en Líbano, destruyendo un extenso túnel construido por Hezbolá en el sur del país. Según el primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz, el túnel, de más de 200 metros de longitud y 25 metros de profundidad, albergaba cientos de armas y pozos de lanzamiento para atacar a Israel.

Líbano se vio involucrado en el conflicto más amplio a principios de marzo, cuando Hezbolá lanzó ataques contra Israel en apoyo a Irán, tras la ofensiva estadounidense-israelí contra Teherán. Este suceso ocurrió dos días después de que Israel y Líbano firmaran un acuerdo marco en Washington, mediado por Estados Unidos, con el objetivo de allanar el camino hacia la paz.

No obstante, el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, aliado de Hezbolá, declaró que el acuerdo marco "no será adoptado", argumentando que no garantiza los derechos de su país. Hezbolá, por su parte, ha manifestado que se reserva el derecho a la autodefensa ante los ataques israelíes, calificándolos como una "violación flagrante del alto el fuego".

A pesar de las crecientes tensiones, la prensa iraní anunció que se prevé la reanudación de los vuelos entre Teherán y Dubái a partir del lunes, sugiriendo un posible atisbo de normalización en ciertos ámbitos.

La situación en el Estrecho de Ormuz y el intercambio de ataques entre Irán y Estados Unidos ponen de manifiesto la fragilidad de la paz en la región y la complejidad de las negociaciones en curso para poner fin a la guerra.

El contexto de estos eventos se enmarca en un escenario de alta volatilidad en Oriente Medio, donde las disputas territoriales y las alianzas geopolíticas continúan alimentando conflictos latentes y abiertos, con implicaciones significativas para el comercio global y la estabilidad internacional.