El Instituto Nacional de Migración anunció un plan de infraestructura humanitaria que contempla la instalación de 28 albergues y 160 puntos de rescate distribuidos en el territorio nacional.
La iniciativa busca ofrecer atención temporal a personas migrantes, tanto mexicanas como extranjeras, que se encuentren en condiciones de vulnerabilidad durante su tránsito por el país.
Los puntos de rescate humanitario funcionarán como estaciones de primera respuesta, mientras que los albergues proporcionarán hospedaje de corta estancia con servicios básicos.
Según el INM, la red de instalaciones garantizará protección, asistencia humanitaria y condiciones dignas para quienes requieran apoyo durante su desplazamiento.
El proyecto representa una expansión significativa de la capacidad institucional para atender el fenómeno migratorio que atraviesa México, aunque no se especificaron plazos de implementación ni presupuesto asignado.
La estrategia responde a la necesidad de fortalecer la respuesta gubernamental ante los flujos migratorios que históricamente utilizan rutas mexicanas hacia Estados Unidos.