La industria automotriz mexicana cerró 2025 con cifras récord al exportar 3,385,000 vehículos ligeros a mercados internacionales, consolidando al país como uno de los principales proveedores globales del sector. Las plantas de Sonora, Puebla, Baja California y San Luis Potosí encabezaron esta oleada exportadora que benefició principalmente a Estados Unidos y Canadá.
La Toyota Tacoma, fabricada en Baja California, lideró las exportaciones con 278,794 unidades enviadas al extranjero, seguida de cerca por la Chevrolet Equinox de San Luis Potosí con 274,025 vehículos. La Ford Maverick, producida en Hermosillo, completó el podio con 185,823 unidades exportadas, demostrando la fortaleza de las plantas sonorenses.
El dominio de pickups y SUV resultó evidente en el ranking: cuatro de los cinco modelos más exportados pertenecen a estos segmentos. La Nissan Kicks y la Ford Bronco Sport completaron el top cinco, mientras que el KIA K4 Sedán se posicionó como el sedán más exportado con 167,616 unidades. El Audi Q5, ensamblado en Puebla, destacó como el principal vehículo premium fabricado en México para mercados internacionales.
Estados Unidos absorbió 2,653,897 unidades, equivalentes al 78.4% de todas las exportaciones mexicanas. Canadá ocupó el segundo lugar con 376,251 vehículos, mientras que Alemania apareció en tercera posición con 104,334 unidades, principalmente modelos premium como el Audi Q5 que regresan al mercado europeo desde territorio mexicano.
La capacidad de las armadoras instaladas en México para responder a la demanda internacional refuerza la competitividad del sector productivo nacional. Colombia y Brasil completaron el top cinco de destinos, evidenciando la diversificación de mercados que ha logrado la industria automotriz mexicana.
En contraste, algunos modelos mantuvieron presencia marginal en exportaciones. El Nissan March reportó apenas dos unidades enviadas al extranjero durante todo el año, seguido por el Jeep Cherokee con 74 unidades. Esta situación responde en varios casos a la fuerte demanda interna que absorbe la producción de vehículos de entrada y movilidad urbana.
Los datos del Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros del Inegi confirman que la apuesta de las armadoras por camionetas y utilitarios deportivos resultó acertada ante las preferencias del mercado norteamericano, principal motor de las exportaciones mexicanas.