El panorama laboral en México se torna sombrío. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha revelado datos preocupantes sobre la creación de empleo formal, informando una contracción significativa en mayo de 2026. Tras un avance sostenido en los primeros meses del año, la pérdida de 29 mil 922 plazas laborales solo en el quinto mes ha frenado drásticamente el ritmo de crecimiento, dejando un acumulado de apenas 201 mil 605 nuevos puestos entre enero y mayo.

Esta caída mensual, que representa una tasa negativa del 0.1 por ciento, revierte parcialmente las cifras positivas que se habían registrado hasta abril, cuando el país sumaba 231 mil 527 empleos formales. La situación, aunque alarmante, no impide que el IMSS mantenga un registro histórico en cuanto al número total de afiliados. Al cierre de mayo, la cifra se situaba en 22 millones 718 mil 681 puestos de trabajo, la quinta más alta desde que existen registros y la mayor para un mes de mayo en particular.

Del total de empleos registrados, el 86.8 por ciento corresponde a plazas permanentes, mientras que el 13.2 por ciento son eventuales. Los empleos permanentes alcanzaron los 19 millones 730 mil 767, consolidando también la cifra más alta para un mes de mayo. Sin embargo, la tendencia a la baja en la creación neta de empleos es un llamado de atención sobre la salud del mercado laboral formal.

El propio IMSS ha intentado matizar la caída, atribuyéndola principalmente a factores estacionales, como la conclusión de ciclos agrícolas en el sector agropecuario. Históricamente, este sector experimenta una reducción temporal del empleo durante mayo debido a la finalización de etapas de siembra, mantenimiento y cosecha en diversas regiones del país. Esta explicación, si bien tiene fundamento, no disipa por completo las preocupaciones sobre la debilidad subyacente del mercado laboral.

Adicionalmente, el instituto señaló que el comportamiento de mayo estuvo influenciado por la cancelación de un registro patronal fraudulento. Este registro, según el IMSS, concentraba personas sin una relación laboral real, operando mediante esquemas de simulación para el aseguramiento. La eliminación de este registro artificial influyó en la cifra neta de empleos, distorsionando la percepción del crecimiento real.

El IMSS enfatizó que, si se aísla este efecto extraordinario, la cifra de puestos de trabajo mantendría una trayectoria positiva. Sin embargo, la realidad es que la pérdida de empleos es un dato concreto que impacta a miles de familias mexicanas que buscan estabilidad y oportunidades. La dependencia de factores estacionales y la detección de fraudes patronales ponen en relieve la fragilidad de la recuperación del empleo formal.

A pesar de la contracción mensual, la perspectiva a 12 meses muestra un crecimiento más alentador. En el último año, el empleo formal ha aumentado en 346 mil 637 puestos, lo que se traduce en una tasa interanual del 1.5 por ciento. Este dato, aunque positivo, contrasta con la desaceleración observada en el corto plazo y subraya la necesidad de políticas económicas más robustas.

Por sectores, los mayores crecimientos anuales se concentran en transportes y comunicaciones (13.5 por ciento), la industria extractiva (4.1 por ciento) y los servicios sociales y comunales (2 por ciento). En contraste, la industria de la transformación ha caído un 1.4 por ciento, y el sector agropecuario ha retrocedido un 4.3 por ciento, reflejando las dificultades en sectores clave de la economía.

Geográficamente, estados como Hidalgo, Estado de México y Oaxaca han mostrado un dinamismo superior, con aumentos anuales superiores al cuatro por ciento en la creación de empleo formal. Estas regiones parecen estar capeando mejor la tormenta económica, aunque la tendencia general sigue siendo de cautela.

En cuanto a los salarios, el panorama presenta un matiz diferente. El salario base de cotización promedio alcanzó en mayo los 671.3 pesos diarios, el nivel más alto registrado para cualquier mes. Esto representa un aumento nominal anual de 41.3 pesos, o un 6.6 por ciento en términos relativos. Este incremento salarial, aunque positivo, debe ser analizado en el contexto de la inflación y el costo de vida, que siguen siendo desafíos importantes para las familias mexicanas.

El IMSS también ha integrado datos sobre nuevas modalidades de empleo. Se reportan un millón 554 mil 053 personas beneficiadas por la reforma de plataformas digitales, de las cuales 197 mil 131 han superado umbrales de ingreso y se consideran empleos formales. Además, se registran 57 mil 564 puestos para trabajadoras del hogar y 437 mil 600 para trabajadores independientes, mostrando una diversificación del mercado laboral.

Sin embargo, es crucial recordar que el IMSS solo mide el empleo formal. El mercado laboral mexicano sigue teniendo un componente informal considerable. Según datos del Inegi citados en la fuente original, al cierre de 2025, la informalidad laboral afectaba al 55 por ciento de la población ocupada, es decir, a 32.9 millones de personas. Esta dualidad entre el empleo formal e informal sigue siendo uno de los mayores retos para el desarrollo económico y social del país.

La caída en la creación de empleo formal en mayo es una señal de alerta que no debe ser ignorada. Si bien existen factores atenuantes y datos positivos en otras métricas, la tendencia a corto plazo es preocupante. Las autoridades económicas deberán redoblar esfuerzos para fomentar un crecimiento sostenido y robusto que garantice oportunidades laborales dignas para todos los mexicanos, más allá de la estacionalidad y los registros artificiales.

La economía mexicana enfrenta un escenario complejo, donde la recuperación del empleo formal se muestra frágil y susceptible a factores coyunturales. La dependencia de sectores específicos y la persistencia de la informalidad son obstáculos que requieren atención prioritaria para asegurar un futuro económico más estable y próspero para el país.