Un modelo de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI logró resolver un problema matemático que había permanecido sin solución durante casi ocho décadas. El sistema encontró una respuesta que contradice una conjetura formulada en 1946 por el matemático húngaro Paul Erdős sobre geometría discreta.

El problema, conocido como "planar unit distance problem", plantea una pregunta aparentemente simple: si se distribuyen varios puntos en un plano, ¿cuántos pares de puntos pueden ubicarse exactamente a una distancia de una unidad entre sí? Durante generaciones, los matemáticos consideraron que las configuraciones basadas en cuadrículas representaban la mejor solución posible.

Sin embargo, el modelo de OpenAI identificó una nueva familia de configuraciones geométricas que supera ese límite teórico. La compañía señaló que el sistema no fue entrenado específicamente para resolver problemas matemáticos avanzados, sino que empleó capacidades generales de razonamiento para conectar conceptos de distintas ramas matemáticas, incluyendo teoría algebraica de números.

La demostración fue verificada por matemáticos externos, entre ellos Tim Gowers, profesor de la Universidad de Cambridge y ganador de la Medalla Fields en 1998, quien describió el trabajo como "un hito en las matemáticas impulsadas por IA".

El descubrimiento reabre el debate sobre el papel de la inteligencia artificial en la investigación científica. Hasta ahora, estas herramientas habían funcionado principalmente como asistentes para revisar cálculos o generar hipótesis, pero este caso sugiere que podrían comenzar a producir ideas matemáticas originales de manera autónoma.

Aunque el problema no quedó completamente resuelto —los matemáticos aún desconocen el límite exacto de la cantidad máxima de pares posibles—, el hallazgo transforma una creencia que dominó el campo durante décadas y abre nuevas líneas de investigación en geometría e inteligencia artificial.

Este avance ocurre mientras las empresas de IA buscan demostrar que sus modelos pueden participar activamente en descubrimientos científicos. La competencia se ha intensificado con desarrollos como Mythos de Anthropic, que recientemente detectó miles de vulnerabilidades de ciberseguridad, mostrando cómo los modelos más avanzados ya resuelven problemas complejos en campos especializados.