La tradicional celebración de Hanal Pixán, conocida como la "comida de las almas" en la cultura maya, se enfrenta este año a un desafío económico significativo para las familias en Cancún y Yucatán. La preparación del emblemático mucbipollo, también llamado pibipollo o simplemente pib, un platillo esencial en estas festividades, podría representar un desembolso considerable, con costos que oscilan entre los 400 y 800 pesos para su elaboración casera, y hasta 950 pesos si se adquiere en establecimientos especializados.
Este incremento en el costo se atribuye principalmente al alza generalizada en los precios de los ingredientes básicos, que según estimaciones, han aumentado entre un 15 y 30 por ciento en comparación con el año anterior. Productos fundamentales como el tomate, que ahora se cotiza entre 23 y 34 pesos por kilogramo, y la cebolla, cuyo precio alcanza entre 40 y 50 pesos por kilo, reflejan esta tendencia inflacionaria.
Las carnes, componentes esenciales del mucbipollo, también han visto un aumento en sus precios. El kilogramo de pollo se encuentra en un rango de 55 a 100 pesos, mientras que la carne de cerdo, otro ingrediente popular, se sitúa entre 120 y 150 pesos por kilo. Estos precios varían ligeramente entre Cancún y Yucatán, pero la tendencia al alza es palpable en ambas regiones.
A estos costos de las proteínas se suman los de otros insumos vitales para la preparación del platillo. La masa de maíz, base del tamal, ronda los 25 pesos por kilogramo, y la manteca, necesaria para darle sabor y textura, puede llegar hasta los 75 pesos por litro. Las hojas de plátano, utilizadas para envolver el mucbipollo, también han incrementado su precio, costando entre 20 y 40 pesos por atado, o entre 15 y 30 pesos en mercados yucatecos.
En Cancún, establecimientos como La Caribeña ofrecen mucbipollos de pollo, cerdo o combinados, con precios que van desde los 50 pesos por porción individual hasta 450 pesos la pieza chica y 950 pesos la mediana. Incluso existe una versión especial con queso de bola, que incrementa el costo en 50 pesos adicionales. Estos negocios operan bajo pedido, solicitando un anticipo del 50 por ciento y programando entregas específicas para asegurar la frescura del platillo.
La situación en Yucatán presenta cifras similares. La elaboración de un mucbipollo familiar en casa se estima entre 400 y 800 pesos. Este presupuesto considera los costos de las materias primas, que en el mercado Lucas de Gálvez muestran precios como el kilo de cerdo entre 110 y 130 pesos, y el pollo entre 55 y 65 pesos. La masa se mantiene en 25 pesos el kilo, y la manteca entre 70 y 80 pesos el litro.
Además de los ingredientes, en Yucatán se suma un aumento del 10 por ciento en el servicio de horneado en panaderías locales, un servicio que muchas familias optan por contratar para asegurar la cocción perfecta del platillo. Los gastos variables de condimentos como tomate, cebolla, epazote y achiote también deben ser considerados en el presupuesto final.
Ante este panorama, las familias se ven obligadas a ajustar sus presupuestos para mantener viva la tradición. Algunas optan por realizar compras colectivas para obtener mejores precios, mientras que otras reducen el tamaño de las piezas o modifican la cantidad de ingredientes para hacer el platillo más accesible.
El mucbipollo es un platillo ancestral, cuya preparación es un ritual que une a las familias durante las celebraciones de Día de Muertos. Su elaboración implica una mezcla de masa de maíz sazonada con diversos ingredientes como jitomate, manteca, chiles, cebolla, frijol y achiote, y un relleno de pollo, pavo o cerdo, todo envuelto en hojas de plátano.
La tradición del Hanal Pixán se remonta a las antiguas civilizaciones mayas, quienes honraban a sus difuntos con ofrendas y banquetes. El mucbipollo, con su preparación laboriosa y su significado espiritual, es un pilar de esta conmemoración, representando la conexión entre el mundo de los vivos y el de los ancestros.
El aumento en los costos de los ingredientes no solo afecta la economía familiar, sino que también plantea un reto para la preservación de esta tradición gastronómica. La capacidad de las familias para seguir preparando y compartiendo el mucbipollo podría verse mermada si los precios continúan su tendencia al alza.
Analistas económicos señalan que este incremento en los precios de los alimentos básicos es un reflejo de factores macroeconómicos, incluyendo costos de producción, logística y fluctuaciones en los mercados internacionales. La temporada de cosecha y la disponibilidad de ciertos productos también juegan un papel crucial en la determinación de los precios.
En este contexto, la decisión de preparar el mucbipollo en casa o adquirirlo preparado se convierte en una elección basada en el presupuesto familiar y la disponibilidad de tiempo. Ambas opciones, sin embargo, implican un gasto mayor que en años anteriores, lo que subraya la creciente presión económica sobre las tradiciones culturales.
La comunidad y los comerciantes locales buscan estrategias para mitigar el impacto de estos aumentos, promoviendo la solidaridad y la adaptación. La preservación de la tradición del Hanal Pixán y su platillo estrella, el mucbipollo, depende en gran medida de la resiliencia y la creatividad de las familias para sortear los desafíos económicos actuales.
El futuro de estas celebraciones podría verse influenciado por la capacidad de mantener accesibles los elementos esenciales de sus rituales, asegurando que las nuevas generaciones puedan seguir conectando con sus raíces a través de la gastronomía y las costumbres ancestrales.