La dirigencia nacional de Morena ha lanzado una ofensiva legal contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, anunciando una serie de denuncias que abarcan desde presuntas irregularidades electorales hasta daño moral, calumnias y violencia política de género. La decisión surge tras una serie de declaraciones públicas realizadas por la mandataria estatal en diversos medios de comunicación, las cuales, según la perspectiva de Morena, transgreden la ley electoral y la normatividad política.
Ariadna Montiel, presidenta de Morena, detalló en conferencia de prensa que el partido respaldará la denuncia electoral interpuesta por Cruz Pérez Cuéllar, a quien identificó como el coordinador del movimiento en Chihuahua. La base de esta acción conjunta radica en la percepción de Morena de que la gobernadora Campos Galván ha intervenido de manera indebida en el proceso electoral, promoviendo activamente a un candidato de su partido y anticipando resultados electorales.
"Ella está realizando actos anticipados, no de precampaña, de campaña, porque ya dijo que su candidato es el que va a ganar, con nombre y apellido", afirmó Montiel, subrayando la supuesta extralimitación de funciones de la gobernadora. La líder de Morena enfatizó que Campos Galván, en su rol como titular del Poder Ejecutivo de Chihuahua, debería mantener una postura institucional y abstenerse de influir en los procesos electorales.
Intervención Electoral y Anticipación de Triunfos
La denuncia electoral se fundamenta en las declaraciones de Campos Galván, donde, según Morena, se anticipa el triunfo del PAN y se manifiesta una clara intención de impedir que Morena acceda al gobierno estatal. Este tipo de pronunciamientos, desde la óptica del partido guinda, constituyen una violación a la legislación electoral vigente, al interferir en la equidad de la contienda.
Montiel señaló que la gobernadora "se le olvida que es gobernadora del estado de Chihuahua", y por ello, Morena se ve en la necesidad de presentar estas denuncias para salvaguardar la integridad del proceso democrático. La estrategia legal busca no solo señalar la intervención en el ámbito electoral, sino también abordar las acusaciones personales.
Daño Moral y Calumnias
Paralelamente a las acciones en materia electoral, Ariadna Montiel anunció que se presentarán denuncias por daño moral y calumnias. Estas acciones legales se derivan de señalamientos directos que Maru Campos ha realizado contra Montiel en entrevistas con medios de comunicación. La dirigente de Morena considera que estas declaraciones constituyen una campaña de desprestigio y violencia política de género, buscando afectar su reputación y la de su partido.
Montiel indicó que los procedimientos legales serán gestionados por representantes jurídicos del partido, y que, por el momento, evitará continuar con la confrontación pública. La postura será esperar a que las autoridades competentes emitan sus resoluciones antes de hacer nuevas declaraciones sobre el tema.
Crisis Interna en el PAN y Defensa de Morena
La presidenta de Morena vinculó la reciente actividad mediática de la gobernadora Campos Galván con una supuesta crisis política interna dentro del Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua. Montiel sugirió que las declaraciones de Campos Galván buscan desviar la atención de problemas internos, como la detención del exfiscal César Jáuregui Moreno y las disputas internas sobre las candidaturas para las elecciones de 2027.
Según la narrativa de Montiel, algunos sectores del panismo chihuahuense consideran que la actuación de la gobernadora contra Jáuregui Moreno tuvo motivaciones políticas, orientadas a impedir su posible candidatura a la alcaldía de Chihuahua. Se citó una carta atribuida a Jáuregui, donde se cuestiona el uso de las instituciones de procuración de justicia con fines electorales, un argumento que Morena parece capitalizar.
Desmentido de Acusaciones Personales
En otro frente, Ariadna Montiel aprovechó la conferencia para desmentir categóricamente las versiones que la vinculan con actividades ilícitas, particularmente aquellas difundidas por el periodista Héctor de Mauleón en una columna de El Universal. Estas versiones aludían a una supuesta reunión entre Montiel y una persona relacionada con actividades delictivas.
Para refutar estas afirmaciones, Montiel presentó una carta aclaratoria del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México. Según la dirigente, dicho documento establece que no existe información oficial que respalde la existencia o autenticidad de un reporte de inteligencia federal que sustentara dichas acusaciones, ni elementos que acrediten los supuestos acuerdos mencionados. "Es falso que las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad hayan confirmado la información difundida en dicha columna", leyó Montiel, exigiendo una disculpa pública al periodista y al medio.
La dirigente reiteró que los señalamientos en su contra carecen de sustento y que su objetivo es desacreditarla y dañar la imagen de Morena. La estrategia legal y discursiva de Morena busca, por un lado, confrontar lo que consideran una intervención ilegal de una gobernadora en un proceso electoral y, por otro, defender la reputación de sus líderes frente a lo que perciben como ataques infundados y campañas de desprestigio.
La situación pone de manifiesto la creciente polarización política en el país y la intensificación de las disputas entre las principales fuerzas políticas, especialmente en el contexto de próximos procesos electorales. La gobernadora Campos Galván, por su parte, se encuentra ahora en el centro de una batalla legal y mediática impulsada por el partido en el poder federal, lo que sin duda marcará la agenda política en Chihuahua y a nivel nacional.
El desenlace de estas denuncias será crucial para definir el tono de la competencia política en Chihuahua y podría sentar un precedente sobre cómo se manejan las acusaciones de intervención electoral y violencia política de género en el ámbito público. La defensa de Maru Campos seguramente argumentará la inexistencia de los delitos imputados y podría contraatacar con denuncias por difamación o calumnia, intensificando aún más el conflicto.
En el trasfondo, se percibe una estrategia de Morena por consolidar su presencia y control en estados clave, utilizando herramientas legales y mediáticas para neutralizar a figuras de la oposición. La respuesta del PAN y de la propia gobernadora será determinante para el desarrollo de este conflicto, que apenas comienza a escalar.