Un decreto firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum y publicado en el Diario Oficial de la Federación establece que la Guardia Nacional asumirá las funciones de seguridad y tránsito en las carreteras federales del país. El Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal fue modificado para conferir a esta corporación atribuciones similares a las de los agentes de tránsito tradicionales.
La normativa, vigente desde el 26 de mayo, determina que las instrucciones de los elementos de la Guardia Nacional constituyen la máxima autoridad en las vías federales y deben ser obedecidas obligatoriamente por todos los conductores. Los agentes podrán inspeccionar vehículos, revisar documentación, ordenar el traslado de unidades a depósitos federales y realizar pruebas médicas y toxicológicas a los automovilistas.
El reglamento prohíbe expresamente que los conductores se nieguen a someterse a pruebas de alcoholemia o detección de drogas. Quienes rechacen estas evaluaciones enfrentarán una revisión que puede derivar en su detención inmediata y presentación ante el Ministerio Público. Las sanciones económicas se calcularán en Unidades de Medida y Actualización (UMA), con multas que van desde los mil 173 pesos hasta los 5 mil 865 pesos, dependiendo de la infracción.
Entre las faltas más costosas figura el desacato a la autoridad, que implica oponerse o resistirse a las órdenes de la Guardia Nacional y conlleva una sanción de hasta 5 mil 865 pesos. Circular con fallas mecánicas puede costar hasta 3 mil 519 pesos, mientras que no utilizar medidas de seguridad en caso de emergencia amerita multas de hasta 2 mil 346 pesos.
Los conductores de autotransporte federal y transporte de pasajeros estarán sujetos a revisiones estrictas. No portar la bitácora correspondiente o presentarla incompleta resultará en sanciones de entre 2 mil 346 y 3 mil 519 pesos. El decreto contempla descuentos para quienes reconozcan su falta y paguen dentro de los primeros 15 días hábiles, con reducciones que pueden alcanzar hasta el 50 por ciento del monto original.
El protocolo de detención establece que los elementos de la Guardia Nacional indicarán a los ocupantes del vehículo permanecer en su interior hasta recibir autorización para descender. Posteriormente, el oficial solicitará la licencia de conducir y la tarjeta de circulación para su verificación y, de ser necesario, elaborará la boleta de infracción de manera legible.