En un esfuerzo concertado para salvaguardar el bolsillo de las familias mexicanas ante las presiones inflacionarias, el gobierno federal y un nutrido grupo de empresarios han acordado renovar el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC). Este crucial acuerdo, que se extiende por un periodo adicional de seis meses, mantiene el compromiso de fijar un tope de 910 pesos para una canasta básica compuesta por 24 productos de consumo esencial.
La renovación del PACIC subraya la voluntad de colaboración entre el sector público y el privado para mitigar los efectos adversos de la inflación, un fenómeno que, de no ser controlado, podría disparar los precios hasta un 10 o 12 por ciento, según estimaciones de la propia mandataria. La estrategia busca proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos, especialmente de aquellos en situación de vulnerabilidad económica.
Durante el evento de renovación, celebrado en Palacio Nacional, Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, enfatizó la importancia estratégica del PACIC como parte integral del Plan Nacional de Desarrollo y del Plan México. Agradeció la participación activa de los representantes de 32 empresas signatarias, incluyendo proveedores y tiendas de autoservicio, quienes refrendaron su compromiso con la estabilidad de precios.
La canasta de 24 productos básicos abarca una amplia gama de alimentos y artículos de primera necesidad. Entre ellos se encuentran carnes (pollo, res, cerdo y pescado), huevo, leche, pan, harina de maíz para tortilla, frutas y vegetales, azúcar, pastas, aceite vegetal, granos, así como artículos de limpieza personal. La inclusión de estos rubros busca asegurar el acceso a los insumos fundamentales para la dieta y el bienestar de los hogares mexicanos.
Amador Zamora destacó que el combate a la inflación se fortalece cuando se respalda al sector productivo mediante la mejora de servicios públicos, tarifas accesibles, mayor seguridad y facilidades para hacer negocios. Asimismo, el acceso a insumos y productos importados que complementan la oferta nacional juega un papel crucial en el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que la inflación es un desafío global, exacerbado por el alza en los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, subrayó las acciones específicas implementadas en México, en conjunto con el sector privado, para contener los precios de las gasolinas y el diésel, incluyendo incentivos fiscales sobre el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
“Si no hubiéramos hecho nada, la inflación estaría en 10, 12%. No hay nada que le haga más daño a la economía, y particularmente a las familias mexicanas de menos recurso, que la inflación”, sentenció la mandataria, resaltando la urgencia y la efectividad de las medidas adoptadas.
La firma de la renovación contó con la presencia de figuras clave del ámbito económico y empresarial. Entre ellos, Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización; Jesús Vizcarra Calderón, presidente de Grupo SuKarne; Diego Cosío Barto, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD); y José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Este acuerdo representa un voto de confianza del sector empresarial hacia las políticas económicas del gobierno y un reconocimiento a la importancia de la colaboración público-privada para enfrentar desafíos macroeconómicos. La participación activa de líderes empresariales como los mencionados demuestra un compromiso compartido con la estabilidad y el progreso del país.
La extensión del PACIC no solo busca amortiguar el impacto inmediato de la inflación, sino también sentar las bases para una recuperación económica más sólida y equitativa. Al mantener accesibles los productos básicos, se libera poder adquisitivo que puede ser destinado a otros sectores de la economía, impulsando así la demanda interna y el crecimiento.
El gobierno ha reiterado su compromiso de seguir monitoreando de cerca la evolución de los precios y de implementar las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento del acuerdo. La transparencia y la comunicación constante con el sector privado serán fundamentales para el éxito a largo plazo de esta iniciativa.
La estrategia del PACIC se alinea con objetivos más amplios de desarrollo económico, buscando no solo la estabilidad de precios, sino también la promoción de un entorno de negocios favorable que incentive la inversión y la generación de empleo. La sinergia entre el gobierno y los empresarios es vista como un pilar fundamental para alcanzar estos objetivos.
En resumen, la renovación del PACIC es una noticia alentadora para la economía mexicana y para las familias que dependen de estos productos esenciales. Refleja una visión compartida sobre la necesidad de actuar de manera coordinada para enfrentar los retos inflacionarios y asegurar un futuro económico más próspero y estable para todos los mexicanos.