Activistas mexicanos que formaron parte de la iniciativa humanitaria Global Sumud Flotilla denunciaron públicamente el abandono del gobierno federal ante las graves violaciones a sus derechos humanos sufridas en manos de militares israelíes.

Los participantes relataron haber sido víctimas de torturas físicas, vejaciones psicológicas y abusos sexuales tras ser interceptados ilegalmente por fuerzas israelíes en aguas internacionales, cuando se dirigían hacia la franja de Gaza con ayuda humanitaria.

A pesar de la gravedad de los hechos y de tratarse de ciudadanos mexicanos agredidos en una operación militar extranjera, la administración de Claudia Sheinbaum no ha proporcionado atención médica especializada ni apoyo psicológico a las víctimas, según denunciaron los afectados.

La flotilla humanitaria fue detenida de manera ilegal en aguas internacionales por personal militar israelí, quienes sometieron a los activistas a tratos crueles y degradantes que violan múltiples convenciones internacionales de derechos humanos.

Los activistas exigieron que el gobierno mexicano cumpla con su obligación de proteger a sus ciudadanos en el extranjero y proporcione la atención médica y psicológica urgente que requieren tras los traumáticos eventos sufridos.

La falta de respuesta oficial evidencia una preocupante omisión por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de las instituciones de salud federales, que han ignorado las solicitudes de ayuda de los afectados.

Hasta el momento, el gobierno de Sheinbaum no ha emitido declaración alguna sobre el caso ni ha anunciado medidas para atender a los activistas torturados, prolongando su desamparo institucional.