Un dispositivo de seguridad desplegado en el Zócalo de la Ciudad de México impidió ayer que profesores de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) instalaran su tradicional plantón en la plaza principal del país.

Los docentes oaxaqueños arribaron a la capital como avanzada de la movilización nacional que el magisterio disidente tiene programada para el próximo primero de junio. Sin embargo, al llegar al corazón de la ciudad se encontraron con un cerco policial que les bloqueó el acceso al Zócalo.

Ante la imposibilidad de ocupar el espacio que históricamente han utilizado para sus protestas, los maestros optaron por establecerse sobre la calle 5 de Mayo, en las inmediaciones de la plancha capitalina.

El operativo policial marca un cambio en la estrategia gubernamental frente a las manifestaciones del magisterio disidente, que durante años ha utilizado el Zócalo como punto de presión en sus negociaciones con las autoridades federales y estatales.

La CNTE mantiene una agenda de demandas laborales y educativas que busca poner sobre la mesa durante su movilización nacional de la próxima semana, aunque el gobierno ha optado por limitar su capacidad de ocupación en el centro histórico.

Hasta el momento, las autoridades capitalinas no han emitido declaraciones oficiales sobre los criterios utilizados para impedir el plantón en el Zócalo, ni sobre la duración prevista del operativo de seguridad en la zona.