En un esfuerzo por anclar los precios de los combustibles y ofrecer certidumbre a los consumidores y al sector productivo, el gobierno mexicano ha decidido extender por otros seis meses los pactos establecidos con el sector gasolinero para mantener un tope máximo en la venta de gasolina regular y diésel.
Esta medida, que busca mitigar el impacto de las tensiones geopolíticas y la volatilidad en los mercados internacionales de petróleo, se aplica a la gasolina regular con un precio máximo sugerido de 24 pesos por litro, un acuerdo vigente desde febrero de 2025. La extensión de este convenio subraya la determinación del gobierno por contener las presiones inflacionarias que podrían derivarse de un encarecimiento súbito de los energéticos.
Un Acuerdo Sostenido
El acuerdo inicial para la gasolina regular se firmó por un periodo de seis meses y, ante la persistencia de un entorno internacional complejo, ha sido renovado sucesivamente. El objetivo primordial ha sido asegurar que un número cada vez mayor de estaciones de servicio ofrezcan la gasolina sin exceder el límite de 24 pesos por litro, beneficiando así a millones de automovilistas y transportistas en todo el país.
Por otro lado, la estrategia para el diésel se basa en un pacto voluntario, sin firma oficial, que establece un precio máximo sugerido de 27 pesos por litro. En las zonas fronterizas, este límite se ajusta a 25.39 pesos, reconociendo las particularidades económicas y logísticas de estas regiones.
Sostén Gubernamental y Sectorial
La Secretaría de Energía y la Secretaría de Hacienda emitieron un comunicado conjunto destacando que estos acuerdos han sido fundamentales para "contener presiones inflacionarias y preservar un entorno de estabilidad económica", además de "brindar certidumbre al pueblo de México, tanto a los usuarios finales como a los sectores productivos del país".
Para facilitar el cumplimiento de estos topes de precio, el gobierno ha implementado diversas medidas de apoyo al sector gasolinero. Entre ellas se incluyen la reducción de comisiones en pagos electrónicos, la simplificación de trámites para la obtención de permisos y la agilización de plazos.
Estímulos Fiscales y Apoyos Adicionales
Una herramienta clave en esta estrategia son los estímulos fiscales aplicados al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Estos subsidios se ajustan semanalmente, en función de los precios internacionales de los combustibles y las necesidades de apoyo que las autoridades evalúen, publicándose en el Diario Oficial de la Federación.
Petróleos Mexicanos (Pemex) también ha jugado un rol importante, ofreciendo combustibles al mayoreo a precios competitivos, optimizando las cadenas logísticas y asegurando el transporte de última milla. Estas acciones conjuntas buscan garantizar el abasto y la estabilidad de precios en todo el territorio nacional.
Combate a la Ilegalidad
Adicionalmente, el gobierno ha reforzado las acciones de seguridad pública en estaciones de servicio y carreteras. El objetivo es combatir el mercado ilícito de hidrocarburos, mediante operativos conjuntos y medidas de trazabilidad que buscan erradicar la venta de combustible robado o adulterado, un problema que ha resurgido en ocasiones.
La extensión de estos pactos refleja una política pública orientada a la protección del bolsillo de los mexicanos y al apoyo de los sectores productivos, buscando un equilibrio entre la estabilidad de precios y las fluctuaciones del mercado energético global. El sector empresarial, por su parte, ha mostrado disposición a colaborar, reconociendo la importancia de estas medidas para la economía nacional.