El 4 de junio de 2026, el Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó un acuerdo que asigna al Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) la operación de dos importantes ramales ferroviarios: el que conecta Lechería con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el servicio que une Buenavista con el mismo aeropuerto.
Lo más notable de esta asignación es que se realizó sin mediar un proceso de licitación pública, un procedimiento estándar para la contratación de obras y servicios de esta envergadura en el sector público.
Contexto de la Asignación
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) es la dependencia encargada de la planificación y supervisión de la infraestructura de transporte en México. La decisión de otorgar la operación de estos ramales directamente al Fonadin, un fideicomiso público cuyo objetivo es promover la inversión en infraestructura, ha levantado cejas en el ámbito de la transparencia y la competencia.
Históricamente, la asignación directa de contratos o concesiones, especialmente en proyectos de gran calado como los desarrollos ferroviarios, suele estar sujeta a escrutinio público y a procesos competitivos para asegurar las mejores condiciones económicas y técnicas para el Estado, además de prevenir posibles actos de corrupción o favoritismo.
Implicaciones de la Falta de Licitación
La ausencia de una licitación pública implica que no se exploraron otras posibles ofertas o modelos de operación que pudieran haber sido más beneficiosos para el erario público o para los usuarios. Expertos en contratación pública señalan que los procesos licitatorios abiertos permiten la participación de diversos actores, fomentando la competencia y, en teoría, resultando en mejores precios y calidad.
En este caso particular, la asignación directa al Fonadin podría interpretarse como una forma de agilizar la puesta en marcha o la consolidación de estos servicios, dada la naturaleza del fondo como instrumento de inversión pública. Sin embargo, la falta de transparencia inherente a un proceso no competitivo abre la puerta a cuestionamientos sobre la justificación de esta vía.
El Papel del Fonadin
El Fondo Nacional de Infraestructura es un fideicomiso público que tiene como propósito principal impulsar el desarrollo de infraestructura en México, a través de la coinversión con el sector privado y el otorgamiento de apoyos directos. Su estructura y objetivos lo posicionan como un actor clave en la materialización de proyectos estratégicos.
No obstante, la operación directa de ramales ferroviarios, que implican la gestión de servicios de transporte, podría salirse del esquema tradicional de inversión y financiamiento para el cual fue concebido el Fonadin. La SICT, al delegar esta función operativa, podría estar buscando optimizar la gestión de estos activos, pero la metodología empleada es el punto de controversia.
Antecedentes y Proyectos Ferroviarios Recientes
La construcción y operación de infraestructura ferroviaria ha sido una prioridad en los últimos años, con proyectos emblemáticos como el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, además de las obras relacionadas con el AIFA.
Estos proyectos, en su mayoría, han sido impulsados por el gobierno federal, y en varios casos, han sido objeto de debate respecto a sus procesos de contratación y financiamiento. La asignación de la operación de los ramales Lechería-AIFA y Buenavista-AIFA sin licitación se suma a la discusión sobre las prácticas de contratación en el sector.
Reacciones y Análisis
Analistas del sector de infraestructura y expertos en transparencia han expresado preocupación por esta decisión. Señalan que, si bien el Fonadin es un vehículo legítimo para la inversión, la asignación de operaciones de servicios de transporte sin un concurso público puede generar percepciones de falta de equidad y apertura.
Se espera que en los próximos días surjan voces que exijan mayor claridad sobre los motivos de esta asignación directa y que se soliciten informes detallados sobre los términos y condiciones bajo los cuales el Fonadin asumirá la operación de estos ramales.
La opacidad en los procesos de contratación pública puede erosionar la confianza ciudadana y abrir la puerta a interpretaciones sobre posibles irregularidades, incluso cuando las intenciones declaradas sean las de agilizar proyectos.
El Futuro de la Operación Ferroviaria
La operación de los ramales Lechería-AIFA y Buenavista-AIFA es crucial para la conectividad y la movilidad en la zona metropolitana del Valle de México y para el éxito del propio aeropuerto.
La forma en que se gestione esta operación bajo el paraguas del Fonadin será observada de cerca, no solo por su impacto en la eficiencia del servicio, sino también por las lecciones que pueda dejar en materia de gobernanza y transparencia en la ejecución de proyectos de infraestructura.
La decisión publicada en el DOF marca un precedente que podría ser replicado en otros proyectos, por lo que su análisis y escrutinio público resultan fundamentales para el desarrollo de prácticas más sólidas en la gestión de los recursos públicos destinados a la infraestructura.
La comunidad de negocios y los organismos de la sociedad civil dedicados a la vigilancia de la gasto público estarán atentos a cualquier desarrollo posterior que aclare o profundice sobre esta asignación directa, buscando asegurar que los intereses públicos prevalezcan en todo momento.