La Gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de infraestructura hídrica en Texcoco, destinado a fortalecer la producción agrícola y mitigar los efectos de la sequía. La obra central es la olla de captación de agua "Tláloc", una estructura de gran envergadura que promete almacenar más de 50 millones de litros del vital líquido, cantidad equivalente a 20 albercas olímpicas.
Esta iniciativa, que se erige sobre una superficie de 18 mil 219 metros cuadrados y está cubierta con una geomembrana de alta tecnología, beneficiará directamente a 150 productoras y productores de flores de la comunidad de Santa María Nativitas. La Gobernadora Gómez destacó la importancia del agua no solo como recurso natural, sino como motor de sustento, desarrollo y bienestar para las comunidades, subrayando su papel fundamental en el crecimiento de cosechas, alimentos y, en este caso particular, flores.
"El agua enriquece la tierra, hace crecer la cosecha, los alimentos y las flores, por ello el hacerles entrega de esta olla de captación de agua tiene un enorme valor para las familias de Santa María Nativitas, una comunidad muy importante para la producción de flores", afirmó la Maestra Delfina Gómez Álvarez durante la ceremonia de entrega.
La obra se enmarca dentro del programa "Transformando el Campo" y la iniciativa "2026, Año de las Obras en EdoMéx", y representa una inversión bipartita entre el gobierno estatal y el Ayuntamiento de Texcoco. Este proyecto se complementa con la construcción de otras 23 ollas de captación en la región, elevando la capacidad total de almacenamiento hídrico a 204 mil metros cúbicos. Esta expansión es crucial para mejorar la disponibilidad del agua para la producción agrícola y fortalecer la resiliencia del sector ante los periodos de estiaje.
La geomembrana utilizada en la olla "Tláloc" es una lámina plástica sintética, flexible y altamente impermeable, diseñada específicamente para controlar y prevenir filtraciones, asegurando la máxima eficiencia en el almacenamiento del agua. Adicionalmente, se llevaron a cabo trabajos de desazolve y ensanchamiento del cuerpo de agua, así como la construcción de un cerco perimetral de 606 metros lineales, garantizando así la seguridad de la infraestructura y el acceso controlado al recurso.
La Gobernadora Gómez reconoció la labor incansable de los campesinos y campesinas del Estado de México, a quienes describió como la "base fundamental de nuestra sociedad" y portadores de un profundo amor por la tierra. "Qué es lo que nos toca, el seguir fortaleciendo nuestro campo. Yo sí hago un reconocimiento especial a nuestros campesinos y campesinas porque, siempre lo he dicho, son la base fundamental de nuestra sociedad y algo que nos enseñan es ese amor a la tierra", expresó.
En este contexto, la Secretaria del Campo, María Eugenia Rojano Valdéz, detalló que durante 2024 y 2025, el Gobierno del Estado ha destinado 5 millones de pesos para el fortalecimiento de tres unidades de riego en esta región. Estas acciones se realizan en estrecha coordinación con el Gobierno de México, encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con el objetivo primordial de ampliar la disponibilidad del recurso hídrico para las actividades productivas.
La ceremonia de entrega contó con la presencia de figuras políticas relevantes, incluyendo al Senador de la República, Higinio Martínez Miranda, y al Presidente Municipal de Texcoco, Nazario Gutiérrez Martínez, quienes atestiguaron el compromiso de la administración estatal con el desarrollo del campo y el bienestar de sus productores.
Contexto y Análisis:
La inversión en infraestructura para el almacenamiento de agua en zonas agrícolas, como la realizada en Texcoco, es una estrategia fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y el desarrollo económico de regiones vulnerables a la escasez hídrica. La Gobernadora Delfina Gómez, al priorizar proyectos de esta naturaleza, demuestra una visión a largo plazo que busca no solo atender las necesidades inmediatas de los productores, sino también sentar las bases para un campo más resiliente y productivo.
Históricamente, el Estado de México, y particularmente la zona de Texcoco, ha sido un importante centro de producción agrícola, destacando la floricultura. Sin embargo, la disponibilidad de agua ha sido un desafío constante, exacerbado por los efectos del cambio climático y los periodos de sequía. La construcción de ollas de captación y la mejora de las unidades de riego son medidas esenciales para contrarrestar estos efectos y asegurar la viabilidad de las actividades productivas.
La colaboración entre los distintos niveles de gobierno, como se observa en la inversión bipartita y la coordinación con Conagua, es un modelo replicable y necesario para abordar problemas complejos como la gestión del agua. La participación activa de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a través de sus dependencias federales, subraya la importancia de una estrategia nacional coordinada para el desarrollo del sector agrícola y la protección de los recursos hídricos.
El enfoque en el sector florícola, uno de los pilares económicos de la región, es particularmente significativo. La producción de flores no solo genera ingresos y empleo, sino que también forma parte de la identidad cultural de muchas comunidades. Asegurar el acceso al agua para estos productores es, por tanto, una inversión en el desarrollo social y económico de la zona.
La mención de "2026, Año de las Obras en EdoMéx" sugiere una agenda de gobierno enfocada en la ejecución de proyectos de infraestructura que tengan un impacto tangible en la vida de los ciudadanos. La entrega de la olla "Tláloc" es un ejemplo concreto de cómo estas obras buscan mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los sectores productivos.
Finalmente, el reconocimiento a los campesinos y campesinas por parte de la Gobernadora resalta la importancia de valorar y apoyar a quienes trabajan la tierra. Este tipo de gestos, combinados con inversiones concretas, fortalecen el vínculo entre el gobierno y el sector primario, fomentando un sentido de corresponsabilidad en la búsqueda del desarrollo sostenible.
La inversión en infraestructura hídrica, como la inaugurada en Texcoco, no solo beneficia a los productores directos, sino que tiene un efecto multiplicador en la economía local y regional, asegurando la continuidad de actividades económicas vitales y mejorando la calidad de vida de las comunidades.