La industria ganadera mexicana respira con alivio tras la reapertura del segundo cruce fronterizo para la exportación de ganado bovino en pie hacia Estados Unidos. El punto de San Jerónimo, Chihuahua, se suma ahora al de Douglas, Arizona, permitiendo el reinicio de operaciones que habían sido severamente limitadas por la presencia del gusano barrenador.

Recuperación Gradual del Comercio

El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) confirmó la noticia, detallando que inicialmente se espera el cruce de unas 800 cabezas de ganado diarias a través de San Jerónimo. Esta cifra se proyecta un aumento significativo, alcanzando hasta 1,500 animales por día a partir de la cuarta semana de operación. Esta reapertura representa un paso crucial en la normalización del comercio bilateral, un sector vital para la economía rural de México.

Esfuerzo Coordinado y Reconocimiento

El CNA atribuyó este logro a la colaboración estrecha entre productores, organizaciones ganaderas y las autoridades sanitarias de ambos países. Se destacó la coordinación entre el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de México y el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS-USDA) de Estados Unidos. Este esfuerzo conjunto ha sido fundamental para reforzar las medidas de prevención, inspección, trazabilidad y control sanitario, elementos clave para garantizar la sanidad animal y facilitar el flujo comercial.

Un Tercer Punto en Camino

La buena noticia no termina ahí. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural anunció que la estación cuarentenaria de Puerto Palomas, Chihuahua, será el tercer punto fronterizo en reanudar los envíos de ganado mexicano a Estados Unidos. Esto amplía aún más las capacidades de exportación y fortalece la recuperación del sector.

La Sombra del Gusano Barrenador Persiste

Sin embargo, a pesar de la celebración por la reapertura, el CNA lanzó una advertencia clara: la amenaza del gusano barrenador aún no ha sido completamente erradicada. El organismo empresarial subrayó la necesidad imperante de fortalecer las acciones de prevención, vigilancia y contención para evitar futuras interrupciones en el comercio.

Demanda de Más Recursos para Senasica

En este sentido, el CNA exigió un incremento sustancial en el presupuesto, el personal, la infraestructura y las capacidades técnicas del Senasica. Consideran que el organismo sanitario requiere de recursos adecuados para enfrentar la emergencia sanitaria de manera efectiva y asegurar la recuperación total de las exportaciones. La seguridad sanitaria y la competitividad del sector ganadero mexicano dependen de un Senasica robusto y bien equipado.

Criterios Técnicos vs. Decisiones Políticas

El Consejo Nacional Agropecuario también hizo un llamado a que las decisiones sanitarias y comerciales entre México y Estados Unidos se basen firmemente en evidencia científica y criterios técnicos. El organismo empresarial enfatizó que la cooperación técnica y la confianza mutua son indispensables para proteger la sanidad animal y mantener un comercio seguro y ordenado, libre de influencias políticas que puedan distorsionar el mercado.

El Costo de las Restricciones

Las restricciones impuestas por la presencia del gusano barrenador tuvieron un impacto económico considerable en el sector. Productores en Chihuahua estiman que los 16 meses de interrupción en las exportaciones impidieron la salida de cerca de un millón de cabezas de ganado. Las pérdidas económicas se calculan en alrededor de 1,000 millones de dólares, principalmente debido a la necesidad de vender los animales en el mercado nacional a precios considerablemente inferiores a los internacionales.

Antecedentes y Perspectivas

El acceso del ganado mexicano al mercado estadounidense ha sido intermitente desde noviembre de 2024. La reapertura del cruce de Douglas, Arizona, el 24 de agosto de 2026, marcó el inicio de la recuperación, seguida ahora por Santa Teresa, Nuevo México. La expectativa es que con la plena operación de estos puntos y la futura incorporación de Palomas, el sector ganadero mexicano pueda recuperar su dinamismo y competitividad a nivel internacional.

El Papel de los Productores y la Industria

La resiliencia de los productores mexicanos y la capacidad de adaptación de la industria ganadera han sido evidentes durante este periodo de desafíos. A pesar de las adversidades, el sector ha demostrado su compromiso con la calidad y la sanidad, elementos que son cruciales para mantener la confianza de los mercados internacionales y asegurar un futuro próspero para la ganadería en México.

Implicaciones para el Sector Productivo

La reapertura de estos cruces fronterizos es una noticia sumamente positiva para el sector productivo mexicano. No solo permite a los ganaderos recuperar mercados y obtener mejores precios por sus animales, sino que también fortalece la cadena de valor completa, desde la cría hasta la exportación. Esto genera empleos, impulsa la inversión y contribuye al desarrollo económico de las regiones ganaderas del país.

Un Futuro Basado en la Ciencia

La demanda del CNA de basar las decisiones en criterios técnicos y científicos es un llamado a la racionalidad y a la profesionalización de las relaciones comerciales. En un mundo cada vez más interconectado, la salud animal y la seguridad alimentaria son pilares fundamentales que deben ser gestionados con rigor y objetividad, garantizando así la sostenibilidad y el crecimiento del sector agropecuario.

El Compromiso de México con la Sanidad Animal

México ha demostrado su compromiso con la sanidad animal a través de las acciones implementadas para controlar el gusano barrenador. La reapertura de los cruces es un testimonio de la efectividad de estas medidas y de la voluntad del país por mantener altos estándares sanitarios, lo cual es esencial para la apertura y el mantenimiento de mercados internacionales exigentes.

La Visión a Largo Plazo del Sector

El sector ganadero mexicano mira hacia el futuro con optimismo, pero también con la conciencia de los desafíos que aún persisten. La consolidación de las exportaciones, la mejora continua de las prácticas sanitarias y la búsqueda de nuevos mercados son objetivos clave. La colaboración entre el gobierno, los productores y los organismos empresariales será fundamental para alcanzar estas metas y asegurar la prosperidad a largo plazo de la industria ganadera nacional.