Durante décadas, los residentes de 22 localidades cercanas a la presa Endhó, en el estado de Hidalgo, han alzado la voz sobre los efectos devastadores de la contaminación que aqueja a este embalse. El deterioro del agua ha generado condiciones ideales para la expansión descontrolada del lirio acuático.
La proliferación de esta planta invasora ha creado un ambiente propicio para la reproducción masiva del mosquito culex, insecto que se ha convertido en una plaga constante para los habitantes de la región de Tula de Allende.
Las autoridades sanitarias han iniciado jornadas de fumigación en las comunidades afectadas como medida para controlar la población de estos insectos, que causan picaduras continuas a la población local.
La presa Endhó figura entre los cuerpos de agua con mayores índices de contaminación en territorio nacional, situación que ha sido documentada y denunciada por organizaciones ambientales y vecinos de la zona.
Los pobladores han señalado que el problema sanitario se agrava cada temporada, afectando la calidad de vida de miles de familias que dependen de la cercanía con este embalse para sus actividades cotidianas.
Especialistas coinciden en que la solución definitiva requiere un programa integral de saneamiento del cuerpo de agua, más allá de las medidas paliativas de fumigación que actualmente se implementan en la región.