La llamada "Semana Mayor" para los economistas, un periodo crucial que marca el inicio de las reuniones anuales de otoño del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), ha puesto de relieve la fragilidad subyacente de la economía global.

Este año, la cita tuvo lugar en Bangkok, Tailandia, rompiendo la tradición de celebrarse en Washington D.C. y marcando la primera vez desde 2018 que estas importantes conferencias se realizan fuera de la sede de las instituciones multilaterales, tras paradas previas en Marrakech (2023), Bali (2018) y Lima (2015).

Estas reuniones no solo congregan a ministros de finanzas y líderes de bancos centrales, sino también a los administradores y estrategas de fondos de inversión más influyentes del mundo, así como a economistas y operadores de productos financieros, configurando un foro de debate de gran calado para los mercados internacionales.

El FMI, en su documento "Perspectiva Económica Global" (WEO), reconoció la sorprendente resiliencia de la economía mundial frente a una acumulación de choques sin precedentes: la pandemia de Covid-19, las disrupciones en las cadenas de suministro globales, la invasión de Ucrania, el conflicto en Medio Oriente y el incremento de las tensiones comerciales y geopolíticas.

A pesar de estos desafíos, el crecimiento global se ha mantenido relativamente estable, los mercados laborales han mostrado fortaleza y la inflación ha retrocedido significativamente desde sus picos post-pandemia, todo ello en medio de un ciclo de endurecimiento monetario agresivo.

Sin embargo, el optimismo cauteloso se vio atenuado por las advertencias del FMI. La institución subrayó que esta resiliencia tiene límites y que los riesgos geopolíticos continúan siendo elevados. Nuevos choques en los sectores energético, comercial o en las cadenas de suministro podrían desencadenar rápidamente presiones inflacionarias y frenar el crecimiento.

Los países de menores ingresos fueron señalados como particularmente vulnerables, enfrentando la persistencia de riesgos sobre los precios de alimentos y materias primas. Adicionalmente, aunque la inversión en inteligencia artificial (IA) ha impulsado la actividad económica y las expectativas de productividad, el FMI alertó sobre los riesgos de concentración y la dependencia de condiciones financieras favorables.

Ante este panorama, la principal recomendación del FMI a los gobiernos es la reconstrucción de los márgenes de maniobra de la política económica. En el ámbito fiscal, se enfatizó la necesidad de una consolidación ordenada y creíble, orientada a reducir déficits y estabilizar la deuda pública.

Para los bancos centrales, el mensaje fue de prudencia. Se instó a las autoridades monetarias a evitar una relajación prematura de la política monetaria, asegurando que las presiones inflacionarias converjan de manera sostenible hacia los objetivos establecidos. La combinación de disciplina fiscal y una política monetaria guiada por los datos se presentó como la estrategia óptima para preservar la resiliencia económica.

En cuanto a las proyecciones de crecimiento, el FMI anticipa que la economía mundial crecerá un 2.5% en 2026 y un 2.8% en 2027, con una leve revisión al alza para 2026. La economía de Estados Unidos se proyecta con una expansión sólida del 2.3% en ambos años, impulsada por el consumo privado, condiciones financieras favorables y la inversión en IA.

Para México, las previsiones apuntan a un crecimiento moderado del 1.5% en 2026, con una aceleración a 1.8% en 2027. Este desempeño estaría respaldado por las exportaciones ligadas a cadenas de valor tecnológicas y de IA, aunque limitado por la incertidumbre comercial y un entorno externo menos favorable. Las proyecciones para México se mantuvieron sin cambios para 2026 y se elevaron ligeramente para 2027.

La "Semana Mayor" concluyó con un llamado a la cautela y la disciplina, recordatorio de que la fortaleza económica global, aunque demostrada, sigue expuesta a una compleja red de riesgos que exigen una gestión prudente y estratégica por parte de los gobiernos y las instituciones financieras.